Julio Mes dedicado a la Devocin de la

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Julio - Mes dedicado a la Devoción de la Preciosísima Sangre de Cristo

Julio - Mes dedicado a la Devoción de la Preciosísima Sangre de Cristo

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ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA VENERACION A LA PRECIOSISIMA SANGRE DE CRISTO El Papa Juan

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA VENERACION A LA PRECIOSISIMA SANGRE DE CRISTO El Papa Juan XXIII pidió que se extendiera cada día más el Culto a la Preciosísima Sangre de Jesucristo. El mismo Papa que mandó inscribir en el Ritual de la Iglesia la Letanía a la Sangre Preciosa de Cristo, nos mandaba también añadir, antes de la reserva del Santísimo Sacramento, la alabanza: ¡Bendita sea su preciosísima Sangre! ¿Por qué? . . . Esa Sangre por la que fuimos salvados merece una devoción especial. Además, es un reconocimiento agradecido al amor de Jesucristo, que no ahorró ningún sufrimiento a fin de ganarse el amor de nuestros corazones. La veneración de la Sangre de Cristo ha pasado del culto litúrgico a la piedad popular, en la que tiene un amplio espacio y numerosas expresiones. Entre éstas hay que recordar:

 • la Corona de la preciosa Sangre de Cristo, en la que con

• la Corona de la preciosa Sangre de Cristo, en la que con lecturas bíblicas y oraciones son objeto de meditación piadosa "siete efusiones de sangre" de Cristo, explícita o implícitamente recordadas en los Evangelios: la sangre derramada en la circuncisión, en el huerto de los olivos, en la flagelación, en la coronación de espinas, en la subida al Monte Calvario, en la crucifixión, en el golpe de la lanza; • las Letanías de la Sangre de Cristo: el formulario actual, aprobado por el Papa Juan XXIII el 24 de Febrero de 1960, se despliega desde un argumento en el que la línea histórico-salvífica es claramente visible y las referencias a pasajes bíblicos son numerosas; • la Hora de adoración a la preciosa Sangre de Cristo, que adquiere una gran variedad de formas, pero con un único objetivo: la alabanza y la adoración de la Sangre de Cristo presente en la Eucaristía, el agradecimiento por los dones de la redención, la intercesión para alcanzar misericordia y perdón, la ofrenda de la Sangre preciosa por el bien de la Iglesia;

El valor salvífico de la sangre de Cristo ocupa un puesto central en la

El valor salvífico de la sangre de Cristo ocupa un puesto central en la fe y en la salvación. Cristo con su sangre inocente y preciosa nos ha rescatado de la antigua esclavitud (cfr. 1 Pe 1, 19) y nos limpia de todo pecado (1 Jn 1, 7). Mediante la sangre derramada en la Cruz, Cristo puso en paz el cielo y la tierra (cfr. Col 1, 20). El cáliz eucarístico (en la Santa Misa) contiene la Sangre de la Alianza nueva y eterna, derramada por la remisión de los pecados. La Sangre de Cristo es bebida de salvación, conforme a las palabras del Maestro: "el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día" (Jn 6, 54). Por eso, la Iglesia a través del sacerdote, eleva a Dios Padre, en acción de gracias, el cáliz de la bendición y lo ofrece a los fieles como sacramento de verdadera y real comunión con la sangre de Cristo (1 Cor 10, 16). Esta conversión milagrosa del vino en la Sangre de Cristo se conoce con el termino de Transubstanciación. El pan deja de ser pan, el vino deja de ser vino porque suceden en su lugar el cuerpo y la sangre de Cristo. Las sustancias del pan y el vino cesan. la materia y la forma del pan y del vino se convierten. Solo los accidentes permanecen sin cambiar, por eso seguimos viendo el pan y el vino

pero substancialmente ya no lo son, porque en ellos está realmente el cuerpo, sangre,

pero substancialmente ya no lo son, porque en ellos está realmente el cuerpo, sangre, alma y divinidad de Cristo. El valor y la eficacia redentora de la Sangre de Cristo derramada para nuestra salvación, son objeto de memoria y adoración constante.

CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS DIRECTORIO SOBRE LA

CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA PRINCIPIOS Y ORIENTACIONES CIUDAD DEL VATICANO 2002

CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS DIRECTORIO SOBRE LA

CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA PRINCIPIOS Y ORIENTACIONES CIUDAD DEL VATICANO 2002 CAPÍTULO IV. AÑO LITÚRGICO Y PIEDAD POPULAR La preciosísima Sangre de Cristo 175. En la revelación bíblica, tanto en la fase de figura, propia del Antiguo Testamento, como en la de cumplimiento y perfección, propia del Nuevo, la sangre aparece íntimamente relacionado con la vida, y como antítesis con la muerte, con el éxodo y la pascua, con el sacerdocio y los sacrificios cultuales, con la redención y la alianza. Las figuras del Antiguo Testamento referidas a la sangre y a su valor salvífico se han realizado de modo perfecto en Cristo, sobre todo en su Pascua de Muerte y Resurrección. Por esto el misterio de la Sangre de Cristo ocupa un puesto central en la fe y en la salvación.

Con el misterio de la Sangre salvadora se relacionan o remiten al mismo: -

Con el misterio de la Sangre salvadora se relacionan o remiten al mismo: - el acontecimiento de la Encarnación del Verbo (cfr. Jn 1, 14) y el rito de incorporación del recién nacido Jesús al pueblo de la Antigua Alianza, mediante la circuncisión (cfr. Lc 2, 21); - la figura bíblica del Cordero, con una multitud de aspectos e implicaciones: "Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Jn 1, 29. 36); en la que confluye la imagen del "Siervo sufriente" de Isaías 53, que carga sobre sí los sufrimientos y el pecado de la humanidad (cfr. Is 53, 4 -5); "Cordero pascual" (cfr. Ex 12, 1; Jn 12, 36), símbolo de la redención de Israel (cfr. Hech 8, 31 -35; 1 Cor 5, 7; 1 Pe 1, 18 -20); - el "cáliz de la pasión", del que habla Jesús, aludiendo a su inminente muerte redentora, cuando pregunta a los hijos de Zebedeo: "¿Podéis beber el cáliz que yo voy a beber? " (Mt 20, 22; cfr. Mc 10, 38) y el cáliz de la agonía del huerto de los olivos (cfr. Lc 22, 42 -43), acompañado del sudor de sangre (cfr. Lc 22, 44);

- el cáliz eucarístico, que en el signo del vino contiene la Sangre de

- el cáliz eucarístico, que en el signo del vino contiene la Sangre de la Alianza nueva y eterna, derramada por la remisión de los pecados, y es memorial de la Pascua del Señor (cfr. 1 Cor 11, 25) y bebida de salvación, conforme a las palabras del Maestro: "el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día" (Jn 6, 54); - el acontecimiento de la muerte, porque mediante la sangre derramada en la Cruz, Cristo puso en paz el cielo y la tierra (cfr. Col 1, 20); - el golpe de la lanza que atravesó al Cordero inmolado, de cuyo costado abierto brotaron sangre y agua (cfr. Jn 19, 34), testimonio de la redención realizada, signo de la vida sacramental de la Iglesia – agua y sangre, Bautismo y Eucaristía -, símbolo de la Iglesia nacida de Cristo dormido en la Cruz. 176. Con el misterio de la sangre se relacionan, de modo particular, los títulos cristológicos de Redentor: Cristo con su sangre inocente y preciosa nos ha rescatado de la antigua esclavitud (cfr. 1 Pe 1, 19) y nos "limpia de todo pecado" (1 Jn 1, 7); de sumo Sacerdote de los "bienes futuros", porque Cristo "no con sangre de machos cabríos y becerros, sino con su propia sangre entró una vez para siempre en el santuario,

obteniéndonos la redención eterna" (Heb 9, 11 -12); de Testigo fiel (cfr. Ap 1,

obteniéndonos la redención eterna" (Heb 9, 11 -12); de Testigo fiel (cfr. Ap 1, 5) que hace justicia a la sangre de los mártires (cfr. Ap 6, 10), que "fueron inmolados por la Palabra de Dios y por el testimonio que dieron de la misma" (Ap 6, 9); de Rey, el cual, Dios, "reina desde el madero", adornado con la púrpura de su propia sangre; de Esposo y Cordero de Dios, en cuya sangre han lavado sus vestiduras los miembros de la comunidad eclesial – la Esposa –(cfr. Ap 7, 14; Ef 5, 25 -27). 177. La extraordinaria importancia de la Sangre salvadora ha hecho que su memoria tenga un lugar central y esencial en la celebración del misterio del culto: ante todo en el centro mismo de la asamblea eucarística, en la que la Iglesia eleva a Dios Padre, en acción de gracias, el "cáliz de la bendición" (1 Cor 10, 16) y lo ofrece a los fieles como sacramento de verdadera y real "comunión con la sangre de Cristo" (1 Cor 10, 16), y también en el curso del Año Litúrgico. La Iglesia conmemora el misterio de la Sangre, no sólo en la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Señor (jueves siguiente a la solemnidad de la Santísima Trinidad), sino también en otras muchas celebraciones, de manera que la memoria cultual de la Sangre que nos ha rescatado (cfr. 1 Pe 1, 18) está presente durante todo el Año. Por ejemplo, en el Tiempo de Navidad, en las Vísperas, la Iglesia, dirigiéndose a Cristo canta: "Nos quoque, qui

sancto tuo/ redempti sumus sanguine, / ob diem natalis tui/ hymnum novum concinimus". Pero

sancto tuo/ redempti sumus sanguine, / ob diem natalis tui/ hymnum novum concinimus". Pero sobre todo en el Triduo pascual, el valor y la eficacia redentora de la Sangre de Cristo son objeto de memoria y adoración constante. El Viernes Santo, durante la adoración de la Cruz, resuena el canto: "Mite corpus perforatur, sanguis unde profluit; / terra, pontus, astra, mundus quo lavantur flumine!"; y en mismo día de Pascua: "Cuius corpus sanctissimum/ in ara crucis torridum, / sed et cruorem roseum/ gustando, Deo vivimus" En algunos lugares y Calendarios particulares, la fiesta de la preciosísima Sangre de Cristo se celebra todavía el 1 de Julio: en ella se recuerdan los títulos del Redentor. 178. La veneración de la Sangre de Cristo ha pasado del culto litúrgico a la piedad popular, en la que tiene un amplio espacio y numerosas expresiones. Entre éstas hay que recordar: - la Corona de la preciosa Sangre de Cristo, en la que con lecturas bíblicas y oraciones son objeto de meditación piadosa "siete efusiones de sangre" de Cristo, explícita o implícitamente recordadas en los Evangelios: la sangre derramada en la circuncisión, en el huerto de los olivos, en la flagelación, en la coronación de espinas, en la subida al Monte Calvario, en la crucifixión, en el golpe de la lanza;

- las Letanías de la Sangre de Cristo: el formulario actual, aprobado por el

- las Letanías de la Sangre de Cristo: el formulario actual, aprobado por el Papa Juan XXIII el 24 de Febrero de 1960, se despliega desde un argumento en el que la línea histórico-salvífica es claramente visible y las referencias a pasajes bíblicos son numerosas; - la Hora de adoración a la preciosa Sangre de Cristo, que adquiere una gran variedad de formas, pero con un único objetivo: la alabanza y la adoración de la Sangre de Cristo presente en la Eucaristía, el agradecimiento por los dones de la redención, la intercesión para alcanzar misericordia y perdón, la ofrenda de la Sangre preciosa por el bien de la Iglesia; - el Vía Sanguinis: un ejercicio de piedad reciente que, por motivos antropológicos y culturales, ha tenido su origen en África, donde hoy está particularmente extendido entre las comunidades cristianas. En el Vía Sanguinis los fieles, avanzando de un lugar a otro como en el Vía Crucis, reviven los diversos momentos en los que el Señor Jesús derramó su sangre por nuestra salvación.

179. La veneración de la Sangre del Señor, derramada para nuestra salvación, y la

179. La veneración de la Sangre del Señor, derramada para nuestra salvación, y la conciencia de su inmenso valor han favorecido la difusión de representaciones iconográficas aceptadas por la Iglesia. Hay dos tipos fundamentales: la que hace referencia al cáliz eucarístico, que contiene la Sangre de la nueva y eterna Alianza, y la que sitúa en el centro de la imagen a Jesús crucificado, de cuyas manos, pies y costado brota la Sangre salvadora. A veces la Sangre inunda la tierra abundantemente, como un torrente de gracia que purifica los pecados; a veces junto a la cruz se representan cinco Ángeles, que recogen cada uno en un cáliz la Sangre que mana de las cinco heridas; esta acción a veces la realiza una figura femenina, que representa a la Iglesia, Esposa del Cordero.

HOMILÍAS DEL PAPA JUAN PABLO II CON RELACION A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO

HOMILÍAS DEL PAPA JUAN PABLO II CON RELACION A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO

HOMILÍAS DEL PAPA JUAN PABLO II CON RELACION A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO

HOMILÍAS DEL PAPA JUAN PABLO II CON RELACION A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO Juan Pablo II expresaba lo siguiente el último domingo de junio de 1998, al comenzar la meditación antes del rezo del Ángelus: ". . . Hemos llegado al último domingo de junio, mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, mientras que en julio la Iglesia expresa con particular intensidad la devoción a su Preciosísima Sangre. Con estas celebraciones espirituales, la tradición invita a fijar la mirada de la fe en el misterio del Amor de Dios, que se ha revelado en la Encarnación del Hijo. A los hombres y a las mujeres de hoy, que, sumergidos en un mundo secularizado, corren el riesgo de perder el centro de gravedad de su propia existencia, Cristo les ofrece su Corazón divino y humano, fuente de reconciliación y principio de vida nueva en el Espíritu Santo. En el umbral del tercer milenio, la Iglesia anuncia con renovado impulso a todas las gentes:

Cristo es el corazón del mundo; su Pascua de muerte y Resurrección es el

Cristo es el corazón del mundo; su Pascua de muerte y Resurrección es el centro de la historia, que gracias a Él es historia de salvación. Su Amor atrae a Sí a toda criatura y hace de los creyentes en Él un solo corazón y una sola alma, impulsando a los cristianos de todos los tiempos a la búsqueda de la unidad plena. . " DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II A LA UNIÓN "SANGUIS CHRISTI" Y A DIVERSAS PEREGRINACIONES JUBILARES Sábado 1 de julio de 2000 Amadísimos hermanos y hermanas: 1. Me alegra encontrarme en este primer día del mes de julio, consagrado por la piedad cristiana a la meditación sobre "la sangre de Cristo, precio de nuestro rescate, prenda de salvación y de vida eterna" (Juan XXIII, Inde a primis, en: AAS 52 [1960] 545 -550), con todos vosotros, miembros de las familias religiosas masculinas y femeninas y de las

asociaciones católicas dedicadas al culto de la preciosísima Sangre de Jesús. Al saludaros con

asociaciones católicas dedicadas al culto de la preciosísima Sangre de Jesús. Al saludaros con afecto, os agradezco vuestra presencia. Saludo cordialmente al director provincial de los Misioneros de la Preciosísima Sangre y le agradezco las amables palabras que ha querido dirigirme también en vuestro nombre. Hasta la reforma litúrgica promovida por el concilio Vaticano II, en este día se celebraba también litúrgicamente en toda la Iglesia católica el misterio de la Sangre de Cristo. Después, mi predecesor de venerada memoria el Papa Pablo VI unió el recuerdo de la Sangre de Cristo al de su Cuerpo en la solemnidad que ahora se llama precisamente del "Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo". En efecto, en toda celebración eucarística se hace presente, junto con el Cuerpo de Cristo, su Sangre preciosa, la Sangre de la nueva y eterna Alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados (cf. Mt 26, 27). 2. Amadísimos hermanos y hermanas, ¡es grande el misterio de la Sangre de Cristo! Desde los albores del cristianismo, ha conquistado la mente y el corazón de tantos cristianos y, particularmente, de vuestros santos fundadores y fundadoras, que hicieron de él el distintivo de vuestras congregaciones y asociaciones.

El Año jubilar da nuevo impulso a una devoción tan significativa. En efecto, al

El Año jubilar da nuevo impulso a una devoción tan significativa. En efecto, al celebrar a Cristo en el bimilenario de su nacimiento, también estamos invitados a contemplarlo y adorarlo en la humanidad santísima asumida en el seno de María y unida hipostáticamente a la Persona divina del Verbo. Si la Sangre de Cristo es fuente preciosa de salvación para el mundo, se debe precisamente a su pertenencia al Verbo, que se hizo carne para nuestra salvación. El signo de la "sangre derramada", como expresión de la vida entregada de modo cruento para testimoniar el amor supremo, es un acto de condescendencia divina con nuestra condición humana. Dios ha elegido el signo de la sangre, porque ningún otro signo es tan elocuente para indicar la participación total de la persona. El misterio de esta entrega tiene su fuente en la voluntad salvífica del Padre celestial y su realización en la obediencia filial de Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, a través de la obra del Espíritu Santo. Por esta razón, la historia de nuestra salvación lleva en sí la impronta y el sello indeleble del amor trinitario.

3. Ante esta maravillosa obra divina todos los fieles se unen a vosotros, queridos

3. Ante esta maravillosa obra divina todos los fieles se unen a vosotros, queridos hermanos y hermanas, para elevar himnos de alabanza al Dios uno y trino por el signo de la Sangre preciosa de Cristo. Pero además de la confesión de los labios debe darse el testimonio de la vida, según la exhortación que nos dirige la carta a los Hebreos: "Teniendo, pues, hermanos, plena libertad para entrar en el santuario en virtud de la sangre de Jesús, (. . . ) fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras" (Hb 10, 19. 24). Muchas son las "buenas obras" que nos inspira la meditación del sacrificio de Cristo. En efecto, nos impulsa a una entrega total de nuestra vida por Dios y por nuestros hermanos, usque ad effusionem sanguinis, como han hecho tantos mártires. ¡Cómo no reconocer siempre el valor de todo ser humano, cuando Cristo derramó su sangre por todos y cada uno, sin distinción! La meditación de este misterio nos impulsa, en particular, hacia cuantos podrían ser aliviados de sus sufrimientos morales y físicos y que, en cambio, languidecen marginados por una sociedad de la opulencia y la indiferencia. Desde esta perspectiva, se aprecia en toda su nobleza el servicio que prestáis vosotros, miembros del AVIS.

Os saludo cordialmente a vosotros y, en particular, a vuestro presidente, a quien agradezco

Os saludo cordialmente a vosotros y, en particular, a vuestro presidente, a quien agradezco las palabras que me ha dirigido. No os limitáis a dar algo que os pertenece; dais algo de vosotros mismos. ¿Hay algo más personal que la propia sangre? A la luz de Cristo, la donación de este elemento vital al hermano adquiere un valor que trasciende el horizonte simplemente humano. Por eso, a vosotros, miembros del AVIS, os expreso mi estima y mi aliento. 4. Deseo dirigir ahora mi saludo cordial a los peregrinos de la diócesis de Bérgamo, encabezados por su obispo, monseñor Roberto Amadei, a quien agradezco los sentimientos expresados en su cordial discurso. Queridos hermanos, con esta visita queréis manifestar vuestro afecto y vuestra cercanía al Sucesor de Pedro. ¡Gracias de corazón! A lo largo de los siglos vuestra Iglesia ha mantenido vínculos de comunión muy estrechos con la Sede apostólica. ¡Cómo no recordar, en esta circunstancia, a vuestro paisano y predecesor mío, el Papa Juan XXIII, que está a punto de ser inscrito en el catálogo de los beatos! Que el camino de oración y meditación que os lleva a los lugares jubilares sea para vosotros, queridos hermanos, ocasión de reafirmar vuestra adhesión convencida a Cristo, "Puerta santa" para entrar en el reino del Padre. Al volver a vuestros

hogares, llevad el saludo y el aliento del Papa a los sacerdotes, a los

hogares, llevad el saludo y el aliento del Papa a los sacerdotes, a los consagrados, a las consagradas y a todos los hermanos y hermanas en la fe. Quiera Dios que el Año santo os estimule a cada uno a reavivar la fe y proseguir el compromiso en favor de la nueva evangelización, confirmado y sostenido por la caridad. 5. Por último, saludo a los fieles de Santa María de la Victoria, de Montebelluna; de San Bernardino, de Tordandrea de Asís; y de San Juan Bautista, de Acconia de Curinga, así como al instituto "Beata María De Mattias", de Frosinone, y a la comunidad de la Pequeña Casa de Aversa. Queridos hermanos, que la celebración del bimilenario de la encarnación del Hijo de Dios os encuentre vigilantes en la fe, firmes en la esperanza y fervorosos en la caridad. Cristo pasa también hoy al lado de cada uno para ofrecerle el don de la infinita misericordia de Dios. Sed también vosotros ricos en esta misericordia, como nuestro Padre que está en el cielo. Con estos sentimientos y en el amor de Cristo, que nos "ha rociado con su sangre" (cf. 1 P 1, 2), os bendigo a todos de corazón.

ÁNGELUS Domingo 1 de julio de 2001 Amadísimos hermanos y hermanas: 1. Empieza hoy

ÁNGELUS Domingo 1 de julio de 2001 Amadísimos hermanos y hermanas: 1. Empieza hoy el mes de julio, que la tradición popular dedica a la contemplación de la Preciosísima Sangre de Cristo, misterio insondable de amor y misericordia. En la liturgia de hoy, el apóstol san Pablo afirma en la carta a los Gálatas que "para ser libres nos libertó Cristo" (Ga 5, 1). Esta libertad tiene un precio muy alto: la vida, la sangre del Redentor. ¡Sí! La sangre de Cristo es el precio que Dios pagó para librar a la humanidad de la esclavitud del pecado y de la muerte. La sangre de Cristo es la prueba irrefutable del amor del Padre celestial a todo hombre, sin excluir a nadie. Todo esto lo subrayó muy bien el beato Juan XXIII, devoto de la Sangre del Señor desde su infancia, cuando en su hogar oía rezar sus letanías especiales. Elegido Papa, escribió una carta apostólica para

promover su culto (Inde a primis, 30 de junio de 1959), invitando a los

promover su culto (Inde a primis, 30 de junio de 1959), invitando a los fieles a meditar en el valor infinito de esa sangre, de la que "una sola gota puede salvar a todo el mundo de cualquier culpa" (Himno Adoro te devote). 2. Que la meditación del sacrificio del Señor, prenda de esperanza y de paz para el mundo, sea aliento y estímulo a construir la paz también donde parece casi inalcanzable. Hoy mi pensamiento se dirige de modo especial a Sri Lanka, donde, con ocasión de la fiesta de la Virgen de Madhu, la comunidad católica se reúne en oración en aquel célebre santuario para implorar el don tan anhelado de la paz. Las partes implicadas en el trágico conflicto étnico, que desde hace casi veinte años siembra violencia y terribles atrocidades en esa querida nación, no logran encontrar el camino del diálogo y de la reconciliación. La solución negociada es el único camino para afrontar las graves cuestiones que han originado el conflicto actual. 3. María, Madre de Aquel que con su sangre ha redimido al mundo, bendiga los esfuerzos perseverantes de cuantos en Sri Lanka y en otras partes promueven un clima de imparcialidad y distensión, premisas indispensables para conseguir la concordia y la paz.

LETANIAS A LA SANGRE DE CRISTO Papa Juan XXIII

LETANIAS A LA SANGRE DE CRISTO Papa Juan XXIII

LETANIAS A LA SANGRE DE CRISTO Aprobada por su Santidad el Papa Juan XXIII.

LETANIAS A LA SANGRE DE CRISTO Aprobada por su Santidad el Papa Juan XXIII. Se le fue otorgada la Indulgencia Parcial de siete años, y plenaria si se reza diariamente durante un mes, bajo el cumplimiento de las condiciones propias a dicha indulgencia: ir al sacramento de la confesión, recibir la comunión y orar un Credo, Padrenuestro y Ave María por las intenciones del Sumo Pontífice. El Papa Juan XXIII pidió que se extendiera cada día más el Culto a la Preciosísima Sangre de Jesucristo. Señor, ten piedad de nosotros. Señor Jesucristo, óyenos. Señor Jesucristo, escúchanos. Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros. Dios, Hijo Redentor del mundo, ten piedad de nosotros. Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros. Sangre de Cristo, Sangre del Unigénito del Padre Eterno Sangre de Cristo, Sangre del Verbo Encarnado Sangre de Cristo, corriendo a la tierra en la agonía Sangre de Cristo, brotando en la flagelación Sangre de Cristo, emanando en la coronación de espinas Sangre de Cristo, derramada en la Cruz Sangre de Cristo, el precio único de nuestra salvación Sangre de Cristo, sin la cual no hay perdón Sangre de Cristo, en la Eucaristía bebida y baño de las almas S á l v a n o s

Sangre de Cristo, río de Misericordia Sangre de Cristo, vencedora de los demonios Sangre

Sangre de Cristo, río de Misericordia Sangre de Cristo, vencedora de los demonios Sangre de Cristo, fortaleza de los mártires Sangre de Cristo, fuerza de los confesores Sangre de Cristo, que engendra vírgenes Sangre de Cristo, constancia de los tentados Sangre de Cristo, alivio de los enfermos Sangre de Cristo, consuelo de los que lloran Sangre de Cristo, esperanza de los que hacen penitencia Sangre de Cristo: alivio de los moribundos Sangre de Cristo, paz y dulzura de los corazones Sangre de Cristo, prenda de la Vida Eterna Sangre de Cristo, que libera a las almas del lago del Purgatorio Sangre de Cristo, dignísima de toda gloria y honor Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo Perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo Escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo Ten Misericordia de nosotros. Señor, Tú nos redimiste en tu Sangre, e hiciste de nosotros un Reino para Dios y Padre tuyo. S á l v a n o s

Oremos: Omnipotente y Sempiterno Dios, que constituiste a tu Unigénito Hijo Redentor del mundo

Oremos: Omnipotente y Sempiterno Dios, que constituiste a tu Unigénito Hijo Redentor del mundo y quisiste aplacarte con su Sangre; te suplicamos nos concedas que de tal modo veneremos el precio de nuestra Redención, que por su virtud seamos preservados en la tierra de los males de la vida presente, ¡para que gocemos en el Cielo de su fruto eterno! Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén. NUEVA LETANÍA A LA SANGRE PRECIOSA DE CRISTO Ordenada por el Papa Juan XXIII El mismo Papa que mandó inscribir en el Ritual de la Iglesia esta letanía nos mandaba también añadir, antes de la reserva del Santísimo Sacramento, la alabanza: ¡Bendita sea su preciosísima Sangre! ¿Por qué? . . . Esa Sangre por la que fuimos salvados merece una devoción especial. Además, es un reconocimiento agradecido al amor de Jesucristo, que no ahorró ningún sufrimiento a fin de ganarse el amor de nuestros corazones. Señor Jesucristo, que con Tu Sangre limpias el pecado del mundo y nos mereces la salvación. ¡Sálvanos ahora y siempre! Señor ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor ten piedad. Cristo, óyenos Cristo, escúchanos.

Dios, Padre Celestial, ten piedad. Dios, Hijo Redentor del mundo, ten piedad. Dios, Espíritu

Dios, Padre Celestial, ten piedad. Dios, Hijo Redentor del mundo, ten piedad. Dios, Espíritu Santo, ten piedad. Trinidad Santa, que eres un sólo Dios, ten piedad. Sangre de Cristo, Hijo Unigénito del Eterno Padre. Sangre de Cristo, del Verbo de Dios hecho Hombre. Sangre de Cristo, de la Nueva y Eterna Alianza. Sangre de Cristo, caída en la tierra durante la agonía del Huerto. Sangre de Cristo, que corrió abundante durante la flagelación. Sangre de Cristo, vertida de la cabeza en la coronación de espinas. Sangre de Cristo, derramada en la cruz. Sangre de Cristo, precio de nuestra salvación. Sangre de Cristo, con la cual hay redención de los pecados. Sangre de Cristo, bebida nuestra en la Eucaristía y baño de las almas. Manantial de misericordia Río de misericordia Lago de misericordia Catarata de misericordia Mar de misericordia Océano de misericordia R e s c á t a n o s

Sangre de Cristo, victoria sobre el demonio. Sangre de Cristo, fuerza de los mártires.

Sangre de Cristo, victoria sobre el demonio. Sangre de Cristo, fuerza de los mártires. Sangre de Cristo, vigor de los confesores de la fe. Sangre de Cristo que engendra vírgenes. Sangre de Cristo, fortaleza de los que peligran. Sangre de Cristo, alivio de los que sufren. Sangre de Cristo, consuelo en la aflicción. Sangre de Cristo, esperanza del pecador. Sangre de Cristo, seguridad de los moribundos. Sangre de Cristo, paz y delicia de los corazones. Sangre de Cristo, prenda de la vida eterna. Sangre de Cristo, liberación de las almas del purgatorio. Sangre de Cristo, digna de toda gloria y honor. Nos has redimido, Señor, con tu Sangre. Y has hecho de nosotros un Reino para nuestro Dios Oremos. Dios todopoderoso y eterno, que te aplacaste con la Sangre de tu Hijo Jesucristo, constituido Redentor del mundo, al venerar esta Sangre Sagrada, líbranos de todo mal y danos la alegría del cielo. Amén R e s c á t a n o s

¿CÓMO PUEDO HONRAR SIEMPRE, Y DE MANERA ESPECIAL EN EL MES DE JULIO, LA

¿CÓMO PUEDO HONRAR SIEMPRE, Y DE MANERA ESPECIAL EN EL MES DE JULIO, LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO? A continuación algunas sugerencias.

¿CÓMO PUEDO HONRAR SIEMPRE, Y DE MANERA ESPECIAL EN EL MES DE JULIO, LA

¿CÓMO PUEDO HONRAR SIEMPRE, Y DE MANERA ESPECIAL EN EL MES DE JULIO, LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO? A continuación algunas sugerencias. * CUMPLIENDO EL MANDAMIENTO DEL AMOR Cumpliendo el mandato de Jesús “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el gran mandamiento, el primero. Pero hay otro parecido: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Toda la Ley y los Profetas se fundamentan en estos dos mandamientos” (Mateo 22, 37 -40). “Ama y haz lo que quieras”, decía San Agustín. * PROFUNDIZANDO EN EL CONOCIMIENTO DE LA BIBLIA Profundizando en el estudio de las Sagradas Escrituras, especialmente en el Nuevo Testamento, asistiendo a Círculos Bíblicos, encabezados por sacerdotes y/o laicos debidamente preparados para orientarnos, en cuanto a la interpretación de la Palabra de Dios. Conocer más a Cristo, seguir de cerca su Redención, nos llevará a amarlo cada día más, porque nadie ama lo que no conoce. "Lámpara es tu Palabra para mis pasos, luz en mi camino" Salmo 119, 105

* VISITÁNDOLO FRECUENTEMENTE EN EL SAGRARIO. ¿Porqué? . . . • Porque está presente

* VISITÁNDOLO FRECUENTEMENTE EN EL SAGRARIO. ¿Porqué? . . . • Porque está presente en el Santísimo Sacramento, como mi Dios y Señor y por lo tanto le debo adoración y homenaje de sumisión. • Porque el Corazón de Jesús que por mi fue traspasado en la cruz, late en el altar y desea que le ame. • Porque de esta manera doy la mayor alegría a María, mi queridísima Madre, a San José y a todos los ángeles y santos del cielo, que sin cesar adoran a Jesús Sacramentado. • Porque es un acto meritorio y una profesión pública de mi fe. • Porque el Señor ha reservado gracias especiales para los que le visitan. En el altar el Señor es puro amor, y distribuye sus gracias a manos llenas a los que le visitan. • Porque de este modo puedo resarcir las injurias del género humano, especialmente los sacrilegios, y la frialdad de tantos cristianos. • Porque allí Jesús, me enseña la humildad, la obediencia, el amor, en una palabra: el espíritu de sacrificio, que tanto nos falta para el fiel cumplimiento de nuestros deberes de estado. • Porque de este modo puedo ayudar a las pobres almas del purgatorio. • Porque Dios es el mejor pagador, que remunera cada sacrificio que por Él hacemos. • Porque de este modo me preparo mejor para mi adoración que he de dar a Dios por toda la eternidad en el cielo. (Un momento de alabanza y adoración, propicio para agradecer los dones de la redención, pedir Su ayuda para alcanzar misericordia y perdón, ofrecer a Dios Padre nuestros sacrificios, juntamente con el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de su Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, en expiación por nuestros pecados y los del mundo entero)

* ESTABLECIENDO UN PLAN ELEMENTAL DE VIDA ESPIRITUAL (P. E. V. E. ) “Si

* ESTABLECIENDO UN PLAN ELEMENTAL DE VIDA ESPIRITUAL (P. E. V. E. ) “Si es santo el que los llamó, también ustedes han de ser santos en toda su conducta, según dice la Escritura: Sean santos, porque yo soy santo” (I Pedro 1, 15 -16) Todos estamos llamados a la santidad… esa es nuestra tarea más importante en la vida… llegar a ser santos. No es un llamado solo para los Sacerdotes, o las personas consagradas a Dios. Importante será, para no desviar el camino, seguir un Plan Elemental de Vida Espiritual. Al igual que hacemos cuando pretendemos llegar a algo con verdadero interés, por ejemplo, una carrera profesional, aprender un idioma, ejercitarse en el deporte, etc. , fijaremos un horario, un tiempo de estudio, un calendario de actividades, constancia, etc. * INCLUYENDO EN TU ORACIÓN PERSONAL, (ESPECIALMENTE EN ESTE TIEMPO), EL REZO DE LA DEVOCIÓN A LOS SIETE DERRAMAMIENTOS; NOVENA A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO; CORONILLA, ETC.

PLAN ELEMENTAL DE VIDA ESPIRITUAL (P. E. V. E. )

PLAN ELEMENTAL DE VIDA ESPIRITUAL (P. E. V. E. )

PLAN ELEMENTAL DE VIDA ESPIRITUAL Ofrecimiento de obras al despertar. Es la primera oración

PLAN ELEMENTAL DE VIDA ESPIRITUAL Ofrecimiento de obras al despertar. Es la primera oración del día en la que los cristianos ponemos en manos de Dios todo lo que sucederá en él, pidiéndole su gracia para obrar bien. Es una manera de santificar el HOY, sin tomar en cuenta el ayer que ya pasó ni el mañana que es incierto. ¿Cómo hacerlo? Apenas al despertar, antes de enfrentarte a las tareas y circunstancias que se te vayan a presentar, antes de concebir en el corazón cualquier impresión: CONSAGRA al Señor el principio de tus pensamientos que han de guiar la jornada. “Ya comáis, ya bebáis o ya hagáis alguna otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios” (1 Corintios 10, 31) CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSÍSIMA DE JESÚS Consciente de mi nada y de tu grandeza, misericordiosísimo Salvador, postrado a tus pies, te agradezco tantas gracias, hechas a mí, criatura ingrata, particularmente por haberme liberado, por medio de tu Preciosísima Sangre, de la potestad de las tinieblas satánicas y nos has trasladado a tu Reino.

En presencia de la Madre de Dios, del Ángel de mi guarda y de

En presencia de la Madre de Dios, del Ángel de mi guarda y de mis santos patrones y de toda la Corte Celestial, yo me consagro, oh mi Jesús, con corazón sincero y libremente, a la Preciosísima Sangre con que Tú redimiste al mundo del pecado, de la muerte y el infierno. Yo te prometo, con el auxilio de tu gracia y según mis fuerzas, hacer revivir la devoción a tu Preciosísima Sangre, en loor de nuestra Redención, y propagarla, a fin de que tu adorable y Preciosísima Sangre sea honrada y glorificada por todos. De esta manera quiero reparar mi infidelidad hacia tu Preciosísima Sangre y expiar las profanaciones cometidas contra ella. Ojalá me fuese posible, hacer como no hechos mis pecados, mi frialdad y todas las irreverencias con que yo Te ofendía. Miradme aquí, mi Jesús, yo te ofrezco el amor y las adoraciones ofrecidas por tu Santísima Madre, por tus discípulos fieles y las de todos los Santos a tu Preciosísima Sangre. No recuerdes más mi infidelidad y frialdad y perdóname todas las ofensas hechas a Ti. Rocíame, oh Divino Salvador, con tu Sangre Preciosísima, para que te ame, Amor Crucificado, desde ahora y para siempre, para ser digno del inestimable Precio de nuestra Redención. Amén.

Rezo del Ángelus: Es la oración que nos recuerda la anunciación y la encarnación

Rezo del Ángelus: Es la oración que nos recuerda la anunciación y la encarnación del Hijo de Dios. El anuncio lo hizo el ángel Gabriel, enviado por Dios. El ángelus recuerda y celebra el feliz momento en que, por designio del amor del Padre, por el poder del Espíritu Santo y la aceptación de María, el Hijo de Dios, nuestro Redentor, se hizo hombre y habitó entre nosotros. Por tal motivo se acostumbra el rezo de esta oración donde y cuando sea posible, de preferencia a las 12: 00 del día ó 6: 00 de la tarde. “Entrando en su casa le dijo: Yo te saludo llena de gracia; el Señor está contigo”. (Lucas 1, 28). Tres de la tarde, la hora de la misericordia: “A las tres implora Mi misericordia, especialmente por los pecadores; y aunque sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi desamparo en el momento de agonía. Esta es la hora de gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré entrar dentro de Mi tristeza mortal. En esta hora, no le rehusare nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión. ” Modo de rezarla

Confesión mensual: Jesús pasa a nuestro lado y derrama su gracia y su misericordia.

Confesión mensual: Jesús pasa a nuestro lado y derrama su gracia y su misericordia. Muchas atenciones recibimos por parte del Señor y Él espera de nosotros correspondencia y arrepentimiento sincero de nuestras faltas. El nos escucha siempre, pero de modo muy particular cuando acudimos con deseos de cambiar, de empezar de nuevo con un corazón contrito y humillado. El arrepentimiento es un aborrecimiento del pecado cometido, con el propósito de no pecar en adelante, es una conversión hacia Dios. La contrición da al alma una particular fortaleza, devuelve la esperanza, la paz, la alegría, hace que el cristiano se entregue al Señor con finura interior. “Me levantaré e iré a mi Padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra Ti…” (Lucas 15, 18) Comunión frecuente: ¡Qué alegría pensar que el Señor nos da tantas facilidades para recibirle! ¡Qué alegría saber que Él desea que le recibamos! Toda buena comunión supone en primer lugar recibir al Señor en gracia. San Gregorio Magno recomienda “Lave primero las manchas y suciedades que tiene el que ha ejecutado malas obras, si quiere preparar a Dios una morada en su alma”. Actualmente la Iglesia nos pide una hora de ayuno eucarístico y acercarnos a la Sagrada Mesa con fe y rectitud de intención. “Yo soy el pan de Vida” (Juan 6, 35)

Lectura Bíblica: La mayor parte de la revelación divina está en el libro que

Lectura Bíblica: La mayor parte de la revelación divina está en el libro que la Iglesia reconoce y enseña como palabra de Dios escrita: “LA BIBLIA”. Por la revelación quiso Dios manifestarse y comunicarse a si mismo y los eternos decretos de su voluntad, a fin de hacernos partícipes de los bienes divinos, que superan de todo punto la inteligencia del hombre. Acerquémonos pues de buen grado al texto sagrado, acompañando la lección con la oración “Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero” (Salmo 118, 105) Rezo del Santo Rosario: El nombre de Rosario en lengua castellana proviene del conjunto de oraciones, a modo de rosas, dedicadas a la virgen. Rosas blancas de serenidad de pureza, rojas de sufrimiento y amor. El Rosario es un modo de oración que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María, interponiendo un Padre Nuestro en cada diez Aves Marías. “El Rosario ocupa el primer puesto entre las devociones en honor de la Virgen y sirve para progresar en la fe, esperanza y caridad” (En este mes de Julio, se sugiere rezarlo con las Letanías a la Preciosa Sangre de Cristo. Modo de rezarlo

Al término del día, Examen de Conciencia: Al acostarte, hacer tu Examen de Conciencia.

Al término del día, Examen de Conciencia: Al acostarte, hacer tu Examen de Conciencia. Acostúmbrate al acto de conciencia todas las noches, antes de irte a descansar; así te conocerás más a ti mismo; te purificarás y prepararás a la muerte. Piensa cómo te juzgaría Dios si tuvieras que morir esta noche… 1. - Ponte en la presencia de Dios y agradécele los beneficios que te ha dado en este día… 2. - Pide a Dios la gracia de conocer y aborrecer siempre el mal… 3. - Piensa en todas las faltas que has cometido en este día, con pensamientos, palabras, obras y omisiones, haciendo hincapié en el defecto al que más estás inclinado… 4. - Arrepiéntete de todo corazón de tus faltas; pide perdón a Dios y trata de imaginarte en qué estado te gustaría encontrarte a la hora de morir.

Tres Aves Marías: ¿Porqué 3 Aves Marías? Para honrar a la Santísima Trinidad. Una

Tres Aves Marías: ¿Porqué 3 Aves Marías? Para honrar a la Santísima Trinidad. Una para darle gracias por los regalos y favores recibidos durante el día, la segunda para pedir perdón por lo que hemos obrado mal y la última para pedir ayuda para seguir adelante, poniendo en sus manos la vida misma para que se digne cubrirnos con su manto de madre y haga que nos bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. “Jesús al ver a su Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dijo al discípulo: Ahí tienes a tu Madre” (Jn. 19, 26)

DEVOCIÓN A LOS SIETE DERRAMAMIENTOS DE LA PRECIOSA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

DEVOCIÓN A LOS SIETE DERRAMAMIENTOS DE LA PRECIOSA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

DEVOCIÓN A LOS SIETE DERRAMAMIENTOS DE LA PRECIOSA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Acto

DEVOCIÓN A LOS SIETE DERRAMAMIENTOS DE LA PRECIOSA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Acto de Contrición Fray Miguel de Guevara No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido; ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muéveme el ver tu cuerpo tan herido, muévenme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que, aunque no hubiera cielo, yo te amara, y, que aunque no hubiera infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera; pues, aunque cuanto espero no esperara; lo mismo que te quiero te quisiera. Amén.

Primer Derramamiento LA CIRCUNSICIÓN DEL NIÑO JESÚS Padre Eterno, yo Te ofrezco, por las

Primer Derramamiento LA CIRCUNSICIÓN DEL NIÑO JESÚS Padre Eterno, yo Te ofrezco, por las manos inmaculadas de María, y el Divino Corazón de Jesús, las primeras heridas, los primeros dolores y la primera Sangre que Jesús ha derramado en reparación de mis extravíos de juventud y de los del mundo entero; para que se impidan los primeros pecados mortales, sobre todo en mi familia. Amén En tu inocente Estación tu pura Sangre Derramada con la cruel Circuncisión. Dueño de mi corazón, mi Jesús, mi Redentor. Ten Piedad de mi, Señor: por esa Sangre vertida, suspende, Dios de mi vida, tu Justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi alma, misericordia, Señor. Padre Nuestro, Ave María y Gloria. . .

Segundo Derramamiento LAS LÁGRIMAS Y EL SUDOR DE SANGRE DE JESÚS EN LA AGONÍA

Segundo Derramamiento LAS LÁGRIMAS Y EL SUDOR DE SANGRE DE JESÚS EN LA AGONÍA EN EL HUERTO Padre Eterno, yo Te ofrezco por las manos inmaculadas de María y del Divino Corazón de Jesús, los sufrimientos indecibles del Corazón de Jesús, y cada gota de sudor de Sangre derramada durante su angustiosa agonía en el Huerto de Getsemaní, en reparación de mi dureza de corazón, de mis pecados de impiedad y los del mundo entero; y por la propagación del Amor de Dios en todos los corazones y de la solidaridad con las necesidades del prójimo. Amén. Afligido y angustiado estás en tu oración y sintiendo tu Pasión, Sangre en el huerto has sudado: hasta la tierra ha llegado lo copioso del sudor. Ten Piedad de mi, Señor: por esa Sangre vertida, suspende, Dios de mi vida, tu Justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi alma, misericordia, Señor. Padre Nuestro, Ave María y Gloria. . .

Tercer Derramamiento LA FLAGELACIÓN DE NUESTRO SEÑOR Padre Eterno, yo Te ofrezco por las

Tercer Derramamiento LA FLAGELACIÓN DE NUESTRO SEÑOR Padre Eterno, yo Te ofrezco por las manos inmaculadas de María y del Divino Corazón de Jesús, las innumerables Llagas, los crueles sufrimientos y la Preciosa Sangre derramada por Jesús en la Flagelación, en reparación de mis pecados de la carne y de los del mundo entero, para que se impidan estos pecados y por la salvaguarda de la pureza, sobre todo en mi familia. Amén. En una columna atado y con terrible fiereza, de los pies a la cabeza, con cadenas destrozado, se ve tu Cuerpo llagado, por el bien del pecador. Ten Piedad de mi, Señor: por esa Sangre vertida, suspende, Dios de mi vida, tu Justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi alma, misericordia, Señor. Padre Nuestro, Ave María y Gloria. . .

Cuarto Derramamiento LA CORONACIÓN DE ESPINAS DE NUESTRO SEÑOR Padre Eterno, yo Te ofrezco

Cuarto Derramamiento LA CORONACIÓN DE ESPINAS DE NUESTRO SEÑOR Padre Eterno, yo Te ofrezco por las manos inmaculadas de María y del Divino Corazón de Jesús, las Llagas, los sufrimientos y la Preciosa Sangre de la Sagrada Cabeza de Jesús, derramada en la coronación de espinas, en reparación de mis pecados de soberbia y egoísmo, y de los del mundo entero, para que se impidan estos pecados; y por la propagación de la mansedumbre y humildad de Jesús en todos los corazones. Amén Con penetrantes espinas coronaron tu cabeza, y mis culpas con fiereza rompen tus sienes divinas, abriéndose así las minas del tesoro de tu Amor. Ten Piedad de mi, Señor: por esa Sangre vertida, suspende, Dios de mi vida, tu Justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi alma, misericordia, Señor. Padre Nuestro, Ave María y Gloria. . .

Quinto Derramamiento NUESTRO SEÑOR EN EL CAMINO DE LA CRUZ Padre Eterno, yo Te

Quinto Derramamiento NUESTRO SEÑOR EN EL CAMINO DE LA CRUZ Padre Eterno, yo Te ofrezco por las manos inmaculadas de María y del Divino Corazón de Jesús, los sufrimientos de Jesús en el Camino de la Cruz; la sangre de sus codos y rodillas derramada en cada caída; el dolor de las constantes Llagas causadas por los azotes interminables de la turba romana que lo conducía; la dolorosísima Llaga de su Hombro y su Preciosa Sangre derramada por nosotros, en reparación de todas mis rebeldías y las del mundo entero contra la Cruz, y en reparación de todos los abortos y de toda trasgresión de tus mandamientos, para que se impidan estos pecados y para que la humanidad abrace amorosamente su cruz. Amén Llegas con la Cruz a cuestas, al Calvario, y con presteza te quitaron con violencia la vestidura sagrada; la carne salió pegada a la túnica interior. Ten Piedad de mi, Señor: por esa Sangre vertida, suspende, Dios de mi vida, tu Justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi alma, misericordia, Señor. Padre Nuestro, Ave María y Gloria. . .

Sexto Derramamiento LA CRUCIFIXIÓN DE NUESTRO SEÑOR Padre Eterno, yo Te ofrezco por las

Sexto Derramamiento LA CRUCIFIXIÓN DE NUESTRO SEÑOR Padre Eterno, yo Te ofrezco por las manos inmaculadas de María y del Divino Corazón de Jesús, yo os ofrezco a Vuestro Divino Hijo clavado y luego alzado en la Cruz, las Llagas de sus manos y pies, la Sangre que derramó por nosotros, su extrema pobreza y su entera obediencia, todos los tormentos de su alma y de su Cuerpo, su Muerte preciosa, y la renovación incruenta de su Calvario en todas las Misas de la tierra, en reparación de todas las desobediencias a los Votos y a las Reglas monásticas, en expiación de mis pecados y los del mundo entero, por los enfermos y los moribundos, por la santificación de los sacerdotes y los laicos, por las intenciones del Santo Padre, por el restablecimiento de la familia cristiana, por la perseverancia en la Fe, por nuestra Patria, y por la unidad de los pueblos en Cristo y su Iglesia. Amén. Tus sagrados pies y manos con duros clavaron, y en alto te levantaron en el árbol de la Cruz, quedando, mi buen Jesús, sangrando como raudales. Ten Piedad de mi, Señor: por esa Sangre vertida, suspende, Dios de mi vida, tu Justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi alma, misericordia, Señor. Padre Nuestro, Ave María y Gloria. . .

Séptimo Derramamiento EL COSTADO DE JESÚS TRASPASADO POR LA LANZA Padre Eterno, dígnate admitir,

Séptimo Derramamiento EL COSTADO DE JESÚS TRASPASADO POR LA LANZA Padre Eterno, dígnate admitir, por las necesidades de la Santa Iglesia y en reparación de todos los pecados del mundo, la Preciosa Sangre que brotó de la Llaga del Sagrado Corazón de Jesús traspasado por la lanza. Sé para nosotros propicio y misericordioso. Sangre Preciosa de Jesús, última preciosa sustancia de su Corazón, lávame de mis pecados conocidos y desconocidos. Agua del costado de Cristo, presérvame de los castigos y extingue, para mí y para las santas almas, las llamas del Purgatorio. Amén. Un atrevido soldado, aún mirándote ya muerto, con una lanza te ha abierto tu santísimo costado. Agua y Sangre ha derramado para el bien del pecador. Ten Piedad de mi, Señor: por esa Sangre vertida, suspende, Dios de mi vida, tu Justicia y tu rigor. Dulce Jesús de mi alma, misericordia, Señor. Padre Nuestro, Ave María y Gloria. . .

Oración: Omnipotente y Sempiterno Dios, que con la Preciosa Sangre de tu Hijo, quisiste

Oración: Omnipotente y Sempiterno Dios, que con la Preciosa Sangre de tu Hijo, quisiste ser aplacado, y que nosotros fuésemos redimidos; Te rogamos que nos concedas, de tal suerte hacerte memoria del precio de nuestra redención, que podamos en esta vida conseguir el perdón y en la eternidad el premio de la Gloria. Por el mismo Jesucristo Señor Nuestro tu Hijo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. Un Credo por la Pasión Santísima de Nuestro señor Jesucristo.

SIETE OFRECIMIENTOS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESÚS CON SIETE GLORI PATRI

SIETE OFRECIMIENTOS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESÚS CON SIETE GLORI PATRI

SIETE OFRECIMIENTOS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESÚS CON SIETE GLORI PATRI "Sea bendito

SIETE OFRECIMIENTOS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESÚS CON SIETE GLORI PATRI "Sea bendito y alabado Jesús que con su sangre nos redimió“ Ofrecimiento. - Os ofrezco, Padre Eterno, el amor que os tienen vuestro divino Hijo y el Espíritu Santo. . Os ofrezco, divino Hijo, el amor que os tienen el Padre Eterno y Espíritu Santo. Os ofrezco, Espíritu Santo, el amor que os tiene el Padre Eterno y su divino Hijo. Os ofrezco, adorable Trinidad, el amor, las complacencias, la felicidad y todas las delicias de que gozáis y gozaréis eternamente en la contemplación de vuestras infinitas perfecciones. Divino Salvador, rogad a vuestro Padre, como lo hicisteis la víspera de vuestra Pasión, que me una a Vos como Vos le estáis unido en el cielo, donde espero que perfeccionaréis un día la unión de mi corazón con el vuestro por toda la eternidad. Así sea.

1. ¡Oh Padre Eterno! yo os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de

1. ¡Oh Padre Eterno! yo os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de vuestro amado Hijo Jesús, mi Redentor adorable, por la propagación y exaltación de la Santa Madre la Iglesia, por la conservación y prosperidad de su cabeza visible el Romano Pontífice, por los Cardenales, Obispos y Pastores de almas, y por todos los Ministros del Santuario. Un Gloria Patri y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió. » 2. ¡Oh Padre Eterno! yo os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de vuestro amado Hijo Jesús, mi Redentor adorable, por la paz y concordia entre los Príncipes cristianos, por el abatimiento de los enemigos de la santa Fe, y por la felicidad del pueblo cristiano. Un Gloria Patri y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió. »

3. Padre Eterno, os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de Jesús, vuestro

3. Padre Eterno, os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de Jesús, vuestro querido Hijo y nuestro divino Redentor, por la conversión de los incrédulos a la luz, por la extirpación de todas las herejías y por la conversión de los pecadores. Un Gloria Patri y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió. » 4. Padre Eterno, os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de Jesús, vuestro querido Hijo y nuestro divino Redentor, por todos mis parientes, amigos y enemigos; por los pobres, enfermos y afligidos, y por todos aquellos por quienes vos sabéis que debo rogar y queréis que ruegue. Un Gloria Patri y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió. »

5. Padre Eterno, os ofrezco los méritos de la: preciosísima Sangre de Jesús, vuestro

5. Padre Eterno, os ofrezco los méritos de la: preciosísima Sangre de Jesús, vuestro querido Hijo y nuestro divino Redentor, por todos los que pasarán hoy a la otra vida, a fin de que los libréis de las penas del infierno, y los admitáis lo más pronto posible a la posesión de vuestra gloria Un Gloria Patri y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió. » 6. Padre Eterno, os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de Jesús, vuestro querido Hijo y nuestro divino Redentor, por todos cuantos aman este tesoro incomparable, por los que se unan conmigo para adorarla y honrarla, en fin, por todos los que trabajan en propagar su devoción. Un Gloria Patri y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió. »

7. ¡Oh Padre Eterno! yo os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de

7. ¡Oh Padre Eterno! yo os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de vuestro amado Hijo Jesús, mi Redentor adorable, por todas mis necesidades espirituales y temporales, y en sufragio de las benditas almas del Purgatorio, y en especial de aquellas que fueron más devotas del precio de nuestra redención, y de los dolores y penas de vuestra afligidísima Madre. Un Gloria Patri y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió. » Viva la Sangre de Jesús ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. Pío VII, con Rescripto de 22 de septiembre de 1817, concedió para siempre 300 días de indulgencia por cada vez que el cristiano rece contrito dichas ofertas: indulgencia plenaria una vez al mes. R. T. D. ; C. C. y 0.

ROSARIO O CORONILLA A LA SANGRE DE CRISTO

ROSARIO O CORONILLA A LA SANGRE DE CRISTO

ROSARIO O CORONILLA A LA SANGRE DE CRISTO ORACIÓN INICIAL Sangre de Cristo Redentora!

ROSARIO O CORONILLA A LA SANGRE DE CRISTO ORACIÓN INICIAL Sangre de Cristo Redentora! Única fuente de Vida, te deseamos ardientemente como nuestra salvación. Báñanos, sánanos, libéranos. Una gota de Tu Sangre Divina sobre nosotros, basta para quedar limpios. Sangre Divina del Redentor del mundo, lávanos y séllanos en Ti. En las cuentas que corresponden al Padre Nuestro, se dirá: "SANGRE DE CRISTO REDENTORA DEL MUNDO! ANHELO DE LA HUMANIDAD, CALMA NUESTRA SED". En las cuentas que corresponden a las Ave Marías, se dirá: "JESÚS, CÚBRENOS CON TU PRECIOSA SANGRE". [Gloria al terminar cada decena. ]

LOS MISTERIOS: Primer misterio: Sangre de Cristo Jesús, vertida en el Huerto de los

LOS MISTERIOS: Primer misterio: Sangre de Cristo Jesús, vertida en el Huerto de los Olivos sobre Tu Precioso Rostro, al meditar Tu Dolorosa Pasión por amor a todos nosotros. Te Alabamos, Te Bendecimos y te Glorificamos! [inclinamos levemente nuestra cabeza en este momento]. Segundo misterio: Sangre de Cristo Jesús, vertida por los azotes en la columna, Sangre derramada por nosotros pecadores! Tanta Sangre Jesús! Tu Cuerpo como llaga abierta. Te Alabamos, Te bendecimos y Te Glorificamos! [Se inclina la cabeza]. Tercer misterio: Sangre de Cristo Jesús, vertida en Tu Divina Cabeza, con la Coronación de Espinas, Oh! Tú, el Rey de Reyes! Te Alabamos, Te bendecimos y Te Glorificamos! [Se inclina la cabeza].

Cuarto misterio: Sangre de Cristo Jesús, vertida por la calle de la Amargura, Tú

Cuarto misterio: Sangre de Cristo Jesús, vertida por la calle de la Amargura, Tú Señor, el Hijo de Dios Vivo, cargando la Cruz, desgarrándote Tu Hombro Santo, y con tus tres caídas dolorosas desangrándote poco a poco. Te Alabamos, Te bendecimos y Te Glorificamos! [Se inclina la cabeza]. Quinto misterio: Sangre de Cristo Jesús, vertida en el madero de la Cruz, Sangre Bendita que brotó de Tus Manos y pies al clavarte en él. Sangre Divina que al morir, brotó con la lanza que traspasó Tu Corazón Amoroso y Tierno. Te Alabamos, Te bendecimos y Te Glorificamos! [Se inclina la cabeza]. ORACIÓN FINAL Divina Sangre de Jesús! Cada día de nuestra vida Te Amamos más, cúbrenos a nosotros y a toda la humanidad, eres nuestra esperanza, no mires nuestros pecados y rocíanos con Tu Sangre, para la Eternidad. Bendito y Alabado Mi Jesús Sacramentado, en el Cielo y en la Tierra Vuestro Nombre sea Alabado. [Tres veces. ]

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSÍSIMA DE JESÚS

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSÍSIMA DE JESÚS

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSÍSIMA DE JESÚS Consciente de mi nada y de tu

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSÍSIMA DE JESÚS Consciente de mi nada y de tu grandeza, misericordiosísimo Salvador, postrado a tus pies, te agradezco tantas gracias, hechas a mí, criatura ingrata, particularmente por haberme liberado, por medio de tu Preciosísima Sangre, de la potestad de las tinieblas satánicas y nos has trasladado a tu Reino. En presencia de la Madre de Dios, del Ángel de mi guarda y de mis santos patrones y de toda la Corte Celestial, yo me consagro, oh mi Jesús, con corazón sincero y libremente, a la Preciosísima Sangre con que Tú redimiste al mundo del pecado, de la muerte y el infierno. Yo te prometo, con el auxilio de tu gracia y según mis fuerzas, hacer revivir la devoción a tu Preciosísima Sangre, en loor de nuestra Redención, y propagarla, a fin de que tu adorable y Preciosísima Sangre sea honrada y glorificada por todos.

De esta manera quiero reparar mi infidelidad hacia tu Preciosísima Sangre y expiar las

De esta manera quiero reparar mi infidelidad hacia tu Preciosísima Sangre y expiar las profanaciones cometidas contra ella. Ojalá me fuese posible, hacer como no hechos mis pecados, mi frialdad y todas las irreverencias con que yo Te ofendía. Miradme aquí, mi Jesús, yo te ofrezco el amor y las adoraciones ofrecidas por tu Santísima Madre, por tus discípulos fieles y las de todos los Santos a tu Preciosísima Sangre. No recuerdes más mi infidelidad y frialdad y perdóname todas las ofensas hechas a Ti. Rocíame, oh Divino Salvador, con tu Sangre Preciosísima, para que te ame, Amor Crucificado, desde ahora y para siempre, para ser digno del inestimable Precio de nuestra Redención. Amén. Cuando se bendigan con agua bendita podrían decir “Señor Jesús, con esta Agua Bendita y con tu Preciosa Sangre, lava todos mis pecados. ”

Cuando entren o salgan de su casa digan: “Preciosa Sangre de Jesús, derramada en

Cuando entren o salgan de su casa digan: “Preciosa Sangre de Jesús, derramada en la Cruz por nosotros, bendice esta casa. Tómala bajo tu protección. ” Oración de Santa Faustina: “Oh Sangre y Agua que brotaste del Sagrado Corazón de Jesús, como fuente inagotable de misericordia para nosotros, en Ti confío. ”

NOVENA A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO

NOVENA A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO

NOVENA A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO (Se dice cada día de la novena)

NOVENA A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO (Se dice cada día de la novena) Los Santos del Apocalipsis cantan fervorosamente: "Con tu Sangre has comprado para Dios gentes de toda tribu, lengua, pueblo y nación; has hecho de ellos una dinastía sacerdotal, que sirve a Dios y reina sobre la tierra" Ap. 5: 9. Nosotros ahora nos unimos a este clamor celestial, y en la comunión del Espíritu con todos los santos de la tierra, y venerando esa Sangre divina que nos rescató del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino de la luz, rendimos culto reverente a Dios, como pueblo sacerdotal que somos. Col. 1: 13 y 20. Cristo Jesús, Cordero de Dios, que nos has salvado con tu sangre, ¡te alabamos!, ¡te bendecimos!, ¡te adoramos!, ¡te damos gracias rendidas!, Y te pedimos la salvación de todos los que nos hemos lavado en tu Sangre Sagrada. Amén.

Día primero Leo en la Palabra de Dios. "¡Dichosos los que lavan sus vestiduras

Día primero Leo en la Palabra de Dios. "¡Dichosos los que lavan sus vestiduras en la Sangre del Cordero!" (Apocalipsis 22: 14). ¿Debe espantarnos el pecado? Sí; porque es el mal de los males, que lleva consigo la separación de Dios y la condenación eterna. Dios nos ofrece su perdón, pero nosotros podemos desoír la llamada del Espíritu, que nos invita siempre a la conversión y a la perseverancia. ¿Y si yo he pecado? Podría anidar en mi alma cualquier sentimiento, menos el de la desesperación. Porque tengo un Salvador que pagó por mí y me llama de nuevo a su amor. Confío en la Sangre de Cristo, que me ha limpiado de toda mancha. Señor Jesús, ¡gracias por tu bondad! No quiero pecar más en adelante. Lo que quiero es amarte cada vez más con todo mi corazón. Padrenuestro. Las lágrimas de mis ojos ahora son el cantar de un alma que, arrepentida, no sueña más que en amar. Oración. OH Dios, que nos pides el amor de nuestro corazón, concédenos la gracia de vivir siempre en el amor a Jesús y obtener por su Sangre nuestra salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor Amén.

Día segundo Leo en la Palabra de Dios. "Tenemos, hermanos, una confianza jubilosa de

Día segundo Leo en la Palabra de Dios. "Tenemos, hermanos, una confianza jubilosa de entrar en el santuario del Cielo por virtud de la Sangre de Jesús" (Hebreos, 10: 19). Dios nos infundió en el Bautismo la esperanza, junto con la fe y el amor. Llego al Cielo por lo méritos de la Sangre de Cristo. A ellos uno mi esfuerzo, para corresponder con mis obras a lo que El hizo por mí. Mi vida, para conseguir la salvación, debe ser digna de la Sangre que me compró. Por eso, debo trabajar siempre mí salvación con "temor y temblor", como nos dice San Pablo. Miedo a Dios, no; porque El es Fiel y me salva; sino miedo a mi debilidad o malicia, porque yo puedo fallar a Dios. Pero, ¡confianza! Porque Jesús y yo juntos lo podemos todo. Padrenuestro Cielo azul, cielo estrellado, Cristo tus puertas abrió. ¡A ti voy, por ti suspiro, Patria de mi corazón! Oración. OH Dios, que nos has redimido con la Sangre preciosa de tu Hijo, conserva en nosotros la acción de tu misericordia para que podamos conseguir sus frutos eternos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Día tercero Leo en la Palabra de Dios. "Ellos vencieron al dragón por la

Día tercero Leo en la Palabra de Dios. "Ellos vencieron al dragón por la fuerza de la Sangre del Cordero y en virtud del testimonio que dieron, pues despreciaron sus vidas hasta morir por él" (Apocalipsis 12: 9 -1 l). ¿Qué significa mi vida cristiana? Es lucha: contra el dolor, que podría desesperarme; contra el cansancio, que podría rendirme en el camino; contra los que atentan mi fe y mi virtud, que exigen mi testimonio; contra mi contra el pecado, que podría hacerme perder a Dios. . . Pero tengo en mis manos la fuerza del mismo Cristo. El luchó contra Satanás y el pecado hasta la sangre, y con su Sangre nos da la victoria a nosotros. ¿Puedo yo acobardarme y ceder ante el enemigo, si cuento con la fuerza de la gracia de Cristo? . . . Padrenuestro La vida es de los valientes, de los que saben luchar. Con Cristo, que va delante, ¿Me puedo yo acobardar? . . . Oración. OH Dios, que en la Sangre de Jesús, derramada valiente y generosamente en la cruz, nos das la fuerza contra todos los enemigos. Haz que por ella me mantenga yo siempre fiel a ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Día cuarto Leo en la Palabra de Dios. “El Espíritu Santo os ha constituido

Día cuarto Leo en la Palabra de Dios. “El Espíritu Santo os ha constituido vigilantes, para que apacientes la Iglesia de Dios, que él se adquirió con su propia Sangre” (Hechos 20: 28). Lo que dice San Pablo a los pastores de la Iglesia vale para todos nosotros, porque todos somos Iglesia por la cual Cristo derramó su Sangre. ¿Puedo desentenderme yo de la Iglesia? ¿Puedo aceptar los ataques de que es objeto? ¿Puedo ver despreciada su verdad? ¿Puedo tolerar la desobediencia a sus Pastores? ¿Puedo mirar sin horror a los que abandonan con peligro grave su salvación? ¿Puedo dejar de trabajar en una u otra obra de apostolado, tal como lo exigen mi Bautismo y Confirmación? Si no trabajo por la Iglesia, estoy traicionando a la Sangre con que Cristo se la adquirió. . . Padrenuestro ¡OH, Iglesia Santa y Católica, todo mi amor para ti! Tú sabes que sólo anhelo en tu regazo sobrevivir. Oración. Señor Jesucristo, hazme vivir en tu Iglesia, Esposa tuya que adquiriste con tu Sangre. Que por ella trabaje, en ella viva y en ella sobreviva. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos Amén.

Día quinto Leo en la Palabra de Dios. “¡Bebed, pues ésta es mi sangre!”

Día quinto Leo en la Palabra de Dios. “¡Bebed, pues ésta es mi sangre!” (Mateo 26: 27 -28). “El cáliz de la bendición que consagramos, ¿no es comunión con la Sangre de Cristo”. “Cuantas veces coméis este pan y bebéis este cáliz, proclamáis la muerte del Señor hasta que él vuelva” (I Corintios 10: 16; 11: 26). Padrenuestro ¿En qué hago consistir yo mi devoción a la Sangre de Cristo? En oraciones, ciertamente. Pero jamás podré buscar otro punto en que centrar esa mi devoción como la Eucaristía. Recibo la Sangre de Cristo en la Comunión. En la Comunión me comunica la Sangre divina toda su fuerza. En la Comunión me aseguro para siempre el fruto de la salvación que Cristo me ganó al derramar su Sangre por mí. ¿Comulgo todas las veces que puedo y de la mejor manera que puedo? . . . Eres bebida del Cielo, eres vino embriagador. Eres amor y alegría, ¡Cáliz de la salvación! Oración. Señor Jesucristo, hazme beber con ansia tu Sangre, Vino Nuevo del Reino, y prenda de las delicias que me embriagarán en la Patria celestial. Amén.

Día sexto Leo en la Palabra de Dios. “Os habéis acercado a Jesús, que

Día sexto Leo en la Palabra de Dios. “Os habéis acercado a Jesús, que nos ha rociado con una sangre que habla más elocuentemente que la de Abel” (Hebreos 12: 23 -24). ¿Qué pedía a gritos la sangre de Abel? ¡Venganza! "La sangre de tu hermano grita a mí desde la tierra", de Dios a Caín. Pero la Sangre de Cristo clama mucho mejor: "¡Padre, perdónalos!". . . La Sangre de Jesús nos da la paz con Dios y derriba todo muro que nos divide a los hombres, porque "todo lo pacificado con la sangre de su cruz". Entonces, ¿Somos dignos de Cristo cuando anida un rencor en nuestro corazón? ¿Somos como el Jesús de la cruz, si, no perdonamos nosotros de verdad? . . . ¿Podemos beber la Sangre de Cristo en la Comunión, si, no rebosamos amor a todos? . . Padrenuestro Sangre de Jesús, que gritas: ¡Perdón, oh Padre, perdón!" Di, ¿qué quieres de nosotros? . . . ¡Qué sea perdonador! Oración: Señor Jesucristo, que nos mandas a perdonar generosamente hasta el peor de nuestros enemigos. Infúndeme tú mismo amor a fin de que, amando sin distinción a todos, merezca tú perdón y tú gracia. Amén.

Día séptimo Leo en la Palabra de Dios. “Vi el cielo abierto. Y el

Día séptimo Leo en la Palabra de Dios. “Vi el cielo abierto. Y el que se llama desde siempre El Verbo de Dios, estaba cubierto con un manto lleno de sangre” (Apocalipsis 19: 12 -13). Jesucristo, el Hijo de Dios, aparece en el Cielo como un militar triunfador. Se empapó de sangre, en la suya, y ahora ostenta las propia, luchando contra el enemigo condecoraciones ganadas en una guerra a vida o muerte. Ha vencido en toda la línea. "El príncipe de este mundo ha sido echado fuera". Y llega el día en que "todos sus enemigos estarán colocados como escabel de sus pies". . . ¿Me doy cuenta a qué me llama el Señor? El Cielo no es para cobardes, sino para los esforzados que, como Jesús, saben enfrentarse cada día, hasta la sangre, en la lucha contra el mal. Padrenuestro Por tú Espíritu, Señor, danos valor en la lucha, danos la victoria; victoria sobre la muerte danos la Gloria futura. Oración. Señor Jesucristo, que nos dijiste que el Reino de los Cielos lo arrebatan únicamente los valientes. Dame el esfuerzo que necesito para ir contigo hasta el Calvario a fin de subir desde él al Cielo. Amén.

Día Octavo Leo en la Palabra de Dios. "Estos son los que han lavado

Día Octavo Leo en la Palabra de Dios. "Estos son los que han lavado y blanqueado sus vestiduras en la Sangre del Cordero. Por eso están ante el trono de Dios" (Apocalipsis 7: 14). Hemos de contar con el pecado como una triste realidad de nuestra vida. Heredamos de nuestros padres Adán y Eva una naturaleza dañada, y nuestra malicia a veces, y nuestra debilidad siempre, nos llevan a ofender a Dios de muchas maneras. ¿Quién pondrá remedio a esta dolorosa condición nuestra? . ¡Gracias sean dadas a nuestro Señor Jesucristo, que con su Sangre nos ha librado de tan lastimosa condición! Dios nos pide solamente arrepentimiento, conversión, reconciliación con El mediante los Sacramentos. Y, eso sí, lucha valiente para no hacer nunca las paces con el pecado. Padrenuestro ¡Qué divino tesoro, Jesús, me has dado en tu Sangre! ¡Límpiame de toda mancha, para ser como te agrada!. . . Oración. Señor Jesucristo, amador de los pecadores, que somos todos. Derrama sobre mí la abundancia de los méritos de tú Sangre, para que, con limpieza de corazón, vea siempre a Dios en todas las cosas. Amén.

Día noveno Leo en la Palabra de Dios. “Tenemos un Pontífice excelso, Jesús, que

Día noveno Leo en la Palabra de Dios. “Tenemos un Pontífice excelso, Jesús, que ha penetrado los cielos - con su propia sangre - y está siempre vivo para interceder por los que por él se llegan a Dios” (Hebreos 4: 14, 19: 12, 7: 25). Una última mirada a la Sangre de Cristo. ¿Qué nos ha merecido Jesús con ella? Nada menos que la Gloria de Dios, la misma con la que Dios es infinitamente dichoso, la que tiene el mismo Jesucristo glorificado a la derecha del Padre. Y ante este su Padre está repitiendo continuamente: "Quiero que donde yo estoy estén también los míos que Tú me diste". Ya que para esto se adelantó: "Voy a prepararos un lugar" Nuestro destino es el Cielo, que no es propio de almas débiles, sino de los espíritus más grandes, que no se contentan sino con Dios. Padrenuestro Como Esteban, entreabierto veo el Cielo, Señor. ¿Cuándo podré estar contigo? ¡Hoy lléname de tu Presencia! Oración. Señor Jesucristo, autor, guía y consumador de la fe, que vas al frente de los que caminan hacia la Patria. Hazme seguir fielmente tus pisadas para conseguir ese Cielo que me tienes prometido y preparado. Amén.

ORACIONES “La oración es el reconocimiento de nuestros límites y de nuestra dependencia: venimos

ORACIONES “La oración es el reconocimiento de nuestros límites y de nuestra dependencia: venimos de Dios, somos de Dios y retornamos a Dios. Por tanto, no podemos menos de abandonarnos a El, nuestro Creador y Señor, con plena y total confianza [. . . ]. La oración es, ante todo, un acto de inteligencia, un sentimiento de humildad y reconocimiento, una actitud de confianza y de abandono en Aquel que nos ha dado la vida por amor. La oración es un diálogo misterioso, pero real, con Dios, un diálogo de confianza y amor. ” (JUAN PABLO II, Aloc. 14 -III-1979) A Jesús siempre se va por María “Orar es hablar de amor con alguien que nos ama”. Santa Teresa A continuación, algunas oraciones dedicadas a la Preciosa Sangre de Cristo, con el propósito de que te ayuden en tu diálogo amoroso con Jesús, adorando y agradeciendo el don de su Sangre, por la cual hemos sido salvados.

ORACIÓN AL PADRE ETERNO Sor Josefa Menéndez Padre Eterno, recibe la Sangre de tu

ORACIÓN AL PADRE ETERNO Sor Josefa Menéndez Padre Eterno, recibe la Sangre de tu Hijo; toma sus Llagas; toma su Corazón; mira su Cabeza coronada de espinas. No permitas que el derramamiento de esta Sangre sea inútil. Ve mi sed por darte almas. Amén.

ORACIÓN Mi Señor Jesucristo, cuya Sangre preciosa fue el precio de mi salvación. ¡Yo

ORACIÓN Mi Señor Jesucristo, cuya Sangre preciosa fue el precio de mi salvación. ¡Yo te adoro! Y deseo abrevarme en ese torrente por donde fluye la bebida que embriaga con todas las delicias del Cielo. Quiero sorber en las llagas de tus pies, manos y costado esa Sangre que contiene la Vida, el amor, y la fuerza de quien me compró con tan alto precio para darme a Dios. Sangre bendita de mi Señor Jesucristo, embriágame. Sangre bendita de mi Señor Jesucristo, limpia mis manchas. Sangre bendita de mi Señor Jesucristo, sálvame. “Mi hora santa Eucarística” Para los amigos de Jesús Padre Pedro García Misionero Claretiano

ORACIÓN A LA PRECIOSA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ¡Oh Sangre adorable de mi

ORACIÓN A LA PRECIOSA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ¡Oh Sangre adorable de mi amado Jesús, precio de la redención del mundo y fuente de vida eterna que purificas nuestras almas! Sangre preciosísima, que intercedes poderosamente por nosotros ante el trono de la suprema misericordia, yo te adoro profundamente y quisiera reparar con mis adoraciones y mi fervor todas las injurias y ultrajes que continuamente recibes de los hombres, especialmente en el Santísimo Sacramento del altar. Yo te adoro, dulce Jesús mío; imprime en mi alma el recuerdo de tu sacratísima Pasión. Haz que la memoria de tus dolores y sufrimientos infunda en mi alma un horror sumo al pecado y un ardentísimo amor hacia ti, para corresponder de algún modo el sacrificio que de ti mismo hiciste en la Cruz por mi salvación y rescate. Así sea.

COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO Alabanzas y gracias a ti, Señor Jesús, que

COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO Alabanzas y gracias a ti, Señor Jesús, que nos invitas a comer tu carne y a beber tu Sangre. Creemos en tu presencia real bajo los signos eucarísticos en cuyo misterio renuevas la Alianza Eterna de tu amor con el pueblo que has adquirido con tu Sangre. Queremos vivir esta alianza adorando cada día el misterio de nuestra Redención y dando testimonio con la vida del valor salvador de tu Sangre y, liberados de todo obstáculo, puedan entrar en la Iglesia, Cuerpo Místico, nacida en tu Corazón abierto en la cruz. Haz que, comulgando con tu Sangre, toda la Iglesia reciba tu espíritu de amor, aprendiendo a amar como tú amaste, aceptando el cáliz de la voluntad del Padre y llevando la cruz que redime. Sigue derramando de tu costado sangre y agua que purifiquen nuestros pecados y nos impulsen a vivir según tu ejemplo, disponibles a las hermanas y hermanos. Que tu Cuerpo y tu Sangre que recibimos en comunión renueven continuamente tu Iglesia con el gozo de los redimidos. Amén.

ORACIÓN A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE Señor Jesucristo, que nos redimiste con tu Sangre Preciosa,

ORACIÓN A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE Señor Jesucristo, que nos redimiste con tu Sangre Preciosa, te adoramos y te bendecimos. Te damos gracias por el don de tu Sangre que con amor eterno ofreciste hasta la última gota para hacernos partícipes de la vida divina. La Sangre que derramaste por nuestra redención nos purifique del pecado y nos salve de los engaños del maligno. La Sangre de la Nueva Alianza, nuestra bebida en el sacrificio eucarístico, nos una a Dios y entre nosotros en el amor, en la paz y en el respeto de cada persona, especialmente de los pobres. Sangre de vida, de unidad y de paz, misterio de amor y fuente de gracia, embriaga nuestros corazones con el Espíritu Santo. Acepta, Señor, nuestra vida unida al ofrecimiento de tu Sangre, para que podamos completar en nosotros lo que falta a tu pasión para bien de la Iglesia y la redención del mundo. Señor Jesucristo, haz que todos los pueblos te puedan bendecir y agradecer aquí en la tierra y en la gloria de los cielos con el canto de alabanza: "Nos has redimido, Señor, con tu Sangre. Y nos has hecho un Reino para nuestro Dios". Amén.

ACCIÓN DE GRACIAS DE LOS REDIMIDOS Oh Dios, todopoderoso y sempiterno, hacemos bien siempre

ACCIÓN DE GRACIAS DE LOS REDIMIDOS Oh Dios, todopoderoso y sempiterno, hacemos bien siempre y en todas partes darte gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Tú enviaste a Jesús al mundo para liberar a la humanidad del poder del mal y redimir el mundo con su Sangre preciosa. Todos los que han lavado sus vestidos sus manos, sus vidas en la Sangre del Cordero seguirán a Jesús y participarán de su eterna gloria. Proclamamos tu gloria y nos unimos en su eterno himno de alabanza. ¡Amén! Bendición, gloria, sabiduría, acción de gracias, honor, poder y fuerza sean a nuestro Dios. Por los siglos de los siglos! ¡Amén!

ORACIÓN A LA CRUZ Oh, Cruz de Jesucristo, yo me arrodillo a tus pies

ORACIÓN A LA CRUZ Oh, Cruz de Jesucristo, yo me arrodillo a tus pies dolido por mis pecados y pido perdón al cielo mientras contemplo tus brazos en que al Dios de cielo y tierra con tres clavos estaqueamos. Allí derramó su Sangre en el cerro del Calvario y el agua para mi bautismo le brotó de su costado. En la cruz de los caminos y en la del cielo estrellado, con leguaje de silencio, Tata Dios está hablando. En el medio de la noche que sin luna se ha quedado Es la Virgen del lucero que nos alumbra los pasos y nos indica el camino, llevándonos de la mano. Por eso cuando el sol nos alumbre la Cruz será mas liviana por ser llevada entre tantos. Sobre caminos polvorientos, por campos sembrados y con fe en la primavera, camina un pueblo de hermanos. Cruz de Jesucristo, Tú eres la llave con que se abre en candado de los corazones duros por largo tiempo cerrados. Y Tú eres, también, la tranquera por la que con fe pasamos de un tiempo frío y oscuro al Nuevo Tiempo esperado, en donde amanece el SOL que es Cristo Resucitado, nueva civilización del amor esperanzado que nos señala la senda hacia una Patria de hermanos. ¡Bendita seas, Cruz de Jesucristo!

ORACIÓN ALMA DE CRISTO (San Ignacio de Loyola) Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de

ORACIÓN ALMA DE CRISTO (San Ignacio de Loyola) Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame ¡Oh buen Jesús, óyeme! Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del enemigo malo defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti. Para que con tus santos Te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén

OFRECIMIENTO DE LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO Padre Eterno,

OFRECIMIENTO DE LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo, Jesús, en unión de todas las Misas dichas a través del mundo en este día, por todas la almas del Purgatorio, por los pecadores en todas partes, por los pecadores en la Iglesia Universal, por aquellos dentro de mi propia casa y en mi familia. Amén. Nuestro Señor le dijo a Santa Gertrudis que esta oración permitiría la salida de 1000 almas del Purgatorio cada vez que se dice.

ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ATADO Y AZOTADO “¿Y que mayor prueba de amor,

ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ATADO Y AZOTADO “¿Y que mayor prueba de amor, puede dar un amigo que dar la vida por el amigo? ” (Juan 15, 13) Mi divino Salvador, ¡qué objeto de compasión habéis venido a ser después que por amor de las almas permitisteis que os atasen a la columna! ¡Ah! cómo se cumplió entonces a la letra el oráculo del Profeta, que serías de pies a cabeza todo una llaga, y ésta tal, que no podrías ser reconocido por quien eras antes. ¡Qué confusión al despojaros de las vestiduras! ¡qué carnicería bajo aquella tempestad de azotes multiplicados sin medida' ¡cómo se derramó a torrentes la sangre de las desgarradas venas! Pero, no tanto os azotó la injusticia del presidente romano, y la crueldad de los soldados, cuanto os azotaron mis culpas. ¡Oh malvados placeres, que costaron a Vos tantas penas! ¡Oh dureza mía!, que viéndote atormentado por mi causa, he continuado igualmente a ofenderos. Mas, de hoy en adelante no será así. Unido a Vos con eternos vínculos y abrazado con Vos en la columna mientras me dure la vida, procuraré satisfacer a vuestra justicia ofendida. Por la columna a la cual fuiste atado, por los azotes que os rasgaron las inocentes carnes, por la sangre que con tanta abundancia derramaste ¡piedad Señor! ¡piedad de este infeliz! Libradle hoy de los lazos del tentador, preservadle de tal peligro para siempre, y llegado el fin del destierro recibidle en el cielo. Amén. Indulgencia parcial Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo y a mi pecador. Amén. Indulgencia parcial

TU SANGRE, OH SEÑOR Cubra Tu Sangre Purísima mi familia, parientes , amigos y

TU SANGRE, OH SEÑOR Cubra Tu Sangre Purísima mi familia, parientes , amigos y el mundo entero! Oh! Señor! Bendita esa Sangre bajada del Cielo, descendiendo del Padre, del Espíritu y de Ti Señor! Esa Sangre Divina, nos llueva, nos bañe, nos cubra, nos proteja, nos alivie y nos separe del pecado. Tu Sangre Oh! Señor Jesús nos redime. Oh! Bendita sea Tu Sangre Preciosísima. La deseo y anhelo. Quiero empaparme de ella, Cristo, que penetre mi carne débil, traspase mis huesos, cale en mi espíritu! Cada célula de mi cuerpo sea impregnada de Ti, mis entrañas agolpadas, mis sentidos enriquecidos , mi alma y humanidad invadidas. Oh! Señor, Tu Sangre derramada sea ensalzada por todo lo creado. Divina es Tu Sangre! Me embriaga, me enamora! Bendita sea la Sangre del Cordero de Dios! Cada gota es un tesoro, adoro, amo y deseo toda esa riqueza que nos das, Ay! Jesús! Cómo te amo, que todos te amen y alaben en el mundo entero! Amén.

ORACIÓN DE PROTECCIÓN Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de tu

ORACIÓN DE PROTECCIÓN Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de tu Sangre Preciosa sellamos toda persona, hechos o acontecimientos a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño. Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos del infierno, y en el mundo en el cual nos movemos hoy. Con el Poder de la Sangre de Jesús rompemos toda interferencia y acción del maligno. Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles. Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestra casa, todos los que la habitan (nombrar a cada una de ellas), las personas que el Señor enviará a ella, así como los alimentos y los bienes que Él generosamente nos envía para nuestro sustento.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes,

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos, y en fe colocamos un círculo de Su Sangre alrededor de toda nuestra familia. Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos lugares en donde vamos a estar este día, y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar (nombrar a cada una de ellas). Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestro trabajo material y espiritual, los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos, las carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar. Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes y dirigentes de nuestra Patria a fin de que Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella. Te agradecemos Señor por Tu Sangre y por Tu Vida, ya que gracias a Ellas hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo. Amén.

ORACION DE REPARACION Eterno Padre, yo te ofrezco todas las heridas de tu Amado

ORACION DE REPARACION Eterno Padre, yo te ofrezco todas las heridas de tu Amado Hijo Jesucristo, los dolores y agonías de Su Sacratísimo Corazón, y de la Preciosísima Sangre que brotó de todas sus heridas en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amen (Repetir 3 veces)

SELLAMIENTO EN LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO Señor Jesús, te damos gracias por tu

SELLAMIENTO EN LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO Señor Jesús, te damos gracias por tu sangre y por tu vida, ya que por ellas hemos sido salvados, sanados y liberados. Señor Jesús, sella en tu Preciosísima Sangre todo mi ser: espíritu, alma, cuerpo y sexualidad, memoria, entendimiento y voluntad. Pasado, presente y futuro. Antepasados, familiares presentes y descendientes. Bienes espirituales y materiales Amigos, enemigos, conocidos, vecinos y todas aquellas personas que tu dispones a mi lado. Señor Jesús, sella en Tu Preciosísima Sangre el plan de amor de salvación que Dios Padre tiene para mi vida desde la eternidad. Mis pensamientos, palabras, obras acciones y sentimientos. Mi hogar, estudio, trabajo, comunidad, ciudad y mi país. Señor Jesús, sella en tu Preciosísima Sangre, este lugar y todos lugares que vamos a visitar en este día con todos sus costados: adelante, atrás, arriba, abajo, la derecha, la izquierda y los elementos de la naturaleza, la tierra, debajo de la tierra, el aire, el agua, el fuego, la energía y también los animales y las plantas. Señor Jesús, sella en tu Preciosísima Sangre todo espíritu, principado, potestad y dominación maligna de las fuerzas satánicas en la naturaleza los abismos del infierno y el mundo en el cual nos moveremos hoy. Ya que soy todo tuyo oh Reina y Madre de Misericordia, guárdame y defiéndeme como hijo tuyo y posesión tuya, Amén.

ALABANZAS A LA SANGRE DE CRISTO

ALABANZAS A LA SANGRE DE CRISTO

ALABANZAS A LA SANGRE DE CRISTO • Jesús, autor de nuestra salvación. • Jesús,

ALABANZAS A LA SANGRE DE CRISTO • Jesús, autor de nuestra salvación. • Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. • Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. • Jesús, que con tu Sangre nos pacificas a todos. • Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. • Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. • Jesús, que nos das tu Espíritu cuando bebemos tu Sangre. • Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del Cielo. • Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. • Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. • Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del Reino. • Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. “Mi hora santa Eucarística” Para los amigos de Jesús Padre Pedro García Misionero Claretiano ¡Bendita sea Tu Preciosísima Sangre!

SABIOS CONSEJOS DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER, FUNDADOR DEL OPUS DEI

SABIOS CONSEJOS DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER, FUNDADOR DEL OPUS DEI

SABIOS CONSEJOS DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER, FUNDADOR DEL OPUS DEI CAMINO 708.

SABIOS CONSEJOS DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER, FUNDADOR DEL OPUS DEI CAMINO 708. El mundo, el demonio y la carne son unos aventureros que, aprovechándose de la debilidad del salvaje que llevas dentro, quieren que, a cambio del pobre espejuelo de un placer -que nada vale-, les entregues el oro fino y las perlas y los brillantes y rubíes empapados en la sangre viva y redentora de tu Dios, que son el precio y el tesoro de tu eternidad. FORJA 5. Estamos, Señor, gustosamente en tu mano llagada. Apriétanos fuerte!, estrújanos!, que perdamos toda la miseria terrena!, que nos purifiquemos, que nos encendamos, que nos sintamos empapados en tu Sangre! --Y luego, lánzanos lejos!, lejos, con hambres de mies, a una siembra cada día más fecunda, por Amor a Ti. 541. En el Santo Sacrificio del altar, el sacerdote toma el Cuerpo de nuestro Dios y el Cáliz con su Sangre, y los levanta sobre todas las cosas de la tierra, diciendo: "Per Ipsum, et cum Ipso, et in Ipso" ¡por mi Amor!, con mi Amor!, en mi Amor! - Unete a ese gesto. Más: incorpora esa realidad a tu vida.

780. Jesús, que tu Sangre de Dios penetre en mis venas, para hacerme vivir,

780. Jesús, que tu Sangre de Dios penetre en mis venas, para hacerme vivir, en cada instante, la generosidad de la Cruz. 881. Sacrifícate, entrégate, y trabaja con las almas una a una, como se tratan una a una las joyas preciosas. -Más aún, has de poner mayor empeño, porque está en juego algo de valor incomparable: el objeto de esa atención espiritual es preparar buenos instrumentos para el servicio de Dios, que han costado a Cristo, cada uno!, toda su Sangre. 894. Para ti, que te quejas de estar solo, de que el ambiente es agresivo: piensa que Cristo Jesús, Buen Sembrador, a cada uno de sus hijos nos aprieta en su mano llagada -como al trigo; nos inunda con su Sangre, nos purifica, nos limpia, nos emborracha!. . . ; y luego, generosamente, nos echa por el mundo uno a uno: que el trigo no se siembra a sacos, sino grano a grano. SURCO 684. "Este es mi Cuerpo. . . ", y Jesús se inmoló, ocultándose bajo las especies de pan. Ahora está allí, con su Carne y con su Sangre, con su Alma y con su Divinidad: lo mismo que el día en el que Tomás metió los dedos en sus Llagas gloriosas. Sin embargo, en tantas ocasiones, tú cruzas de largo, sin esbozar ni un breve saludo de simple cortesía, como haces con cualquier persona conocida que encuentras al paso. - Tienes bastante menos fe que Tomás!

JUAN PABLO I Y JUAN PABLO II SE EXPRESAN ASÍ DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ

JUAN PABLO I Y JUAN PABLO II SE EXPRESAN ASÍ DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER, FUNDADOR DEL OPUS DEI.

JUAN PABLO I Y JUAN PABLO II SE EXPRESAN ASÍ DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ

JUAN PABLO I Y JUAN PABLO II SE EXPRESAN ASÍ DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER, FUNDADOR DEL OPUS DEI. "Escrivá de Balaguer, con el Evangelio, decía continuamente: "Cristo no nos pide un poco de bondad, sino mucha bondad. Pero quiere que lleguemos a ella no a través de acciones extraordinarias, sino con acciones comunes, aunque el modo de ejecutar tales acciones no debe ser común". Juan Pablo I "Manifestación evidente de esta Providencia divina es la presencia constante a lo largo de los siglos de hombres y mujeres, fieles a Cristo, que iluminan con su vida y su mensaje las diversas épocas de la historia. Entre estas figuras insignes ocupa un lugar destacado el beato Josemaría Escrivá, que, como subrayé el día solemne de su beatificación, recordó al mundo contemporáneo la llamada universal a la santidad y el valor cristiano que puede adquirir el trabajo profesional, en las circunstancias ordinarias de cada uno". Juan Pablo II

COMUNIÓN ESPIRITUAL (SANGRE DE CRISTO)

COMUNIÓN ESPIRITUAL (SANGRE DE CRISTO)

COMUNIÓN ESPIRITUAL (SANGRE DE CRISTO) ¡Oh Sangre de Jesucristo, yo te adoro en tu

COMUNIÓN ESPIRITUAL (SANGRE DE CRISTO) ¡Oh Sangre de Jesucristo, yo te adoro en tu Eucarística Presencia en el Altar! Yo creo en tu poder y dulzura. Penetra en mi alma y purifícala; en mi corazón e inflámalo. Preciosa Sangre de Jesús, realmente presente en la Sagrada Hostia, alumbra mi inteligencia, toma posesión de mi mente, circula siempre en mis venas, que todos mis sentidos sean marcados con tu divina unción, que mi corazón palpite solo por tu gloria y que mis labios te exulten por siempre. (La Comunión Espiritual se puede hacer a cualquier hora del día)

ALGUNAS AFIRMACIONES DE LAS ESCRITURAS SOBRE LA SANGRE DEL MESIAS

ALGUNAS AFIRMACIONES DE LAS ESCRITURAS SOBRE LA SANGRE DEL MESIAS

ALGUNAS AFIRMACIONES DE LAS ESCRITURAS SOBRE LA SANGRE DEL MESIAS “Así, pues, hermanos, no

ALGUNAS AFIRMACIONES DE LAS ESCRITURAS SOBRE LA SANGRE DEL MESIAS “Así, pues, hermanos, no podemos dudar de que entraremos en el Santuario en virtud de la sangre de Jesús; él nos abrió ese camino nuevo y vivo a través de la cortina, es decir, su carne. ” (Hebreos 10, 19 -20) “Pero ahora, en Cristo Jesús y por su sangre, ustedes que estaban lejos han venido a estar cerca” Efesios 2: 13 “En Él y por su sangre fuimos rescatados, fruto de su generosidad inmensa que se derramó por nosotros” Efesios 1: 7 -8 “Así quiso Dios que “el todo” se encontrara en él y gracias a él fuera reconciliado con Dios, porque la sangre de su cruz ha restablecido la paz tanto sobre la tierra como en el mundo de arriba. ” (Colosenses 1, 19 -20) “Y no fue la sangre de chivos o de novillos la que le abrió el santuario, sino su propia sangre, cuando consiguió de una vez por todas la liberación definitiva. ” (Hebreos 9, 12)

“… la sangre de Cristo, que se ofreció a Dios por el Espíritu eterno

“… la sangre de Cristo, que se ofreció a Dios por el Espíritu eterno como víctima sin mancha, purificará nuestra conciencia de las obras de muerte, para que sirvamos al Dios vivo” (Hebreos 9, 14) “… Esos son los que vienen de la gran persecución; han lavado y blanqueado sus vestiduras con la sangre del Cordero. ” (Apocalipsis 7, 14) “Tomó luego una copa, y después de dar gracias, se la entregó y todos bebieron de ella. Y les dijo: Esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que será derramada por muchos” (Marcos 14, 25 -25) “En cambio, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, el Hijo de Dios, nos purifica de todo pecado” (1 Juan 1, 7) “Que los bendiga el Dios de la paz que rescató de entre los muertos a Jesús, nuestro Señor, Pastor Supremo de las ovejas por haber derramado la sangre de la Alianza eterna; que les haga adquirir todo lo que es perfecto, para que así cumplan su voluntad, pues él pone en nosotros lo que le agrada, por Cristo Jesús, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. ” (Hebreos 13, 20 -21)

POEMA

POEMA

POEMA Cristo su preciosas sangre en la cruz la dio; por nosotros pecadores la

POEMA Cristo su preciosas sangre en la cruz la dio; por nosotros pecadores la vertió. Con su sangre tan preciosa hizo redención; y por eso Dios te brinda el perdón. Es la sangre tan preciosa del buen Salvador, la que quita los pecados y el temor. Sin la sangre es imposible que haya remisión; por las obras no se alcanza salvación. (Autor desconocido por mi)

POR TU SANGRE Krasia May

POR TU SANGRE Krasia May

POR TU SANGRE Krasia May Por tu sangre entramos al santísimo lugar a adorarte

POR TU SANGRE Krasia May Por tu sangre entramos al santísimo lugar a adorarte bendito Redentor. Y ante tu gran majestad, nos postramos en adoración y te honramos, Cordero de Dios. Tú eres glorioso, hermoso, sublime, majestuoso, Señor, amado Rey, Príncipe de paz. Poderoso, fuerte, invencible, el gran vencedor, único Señor, el eterno …

SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA

SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA

Que el amor a Cristo, a su Sangre redentora, nos lleve a decir… “Cristo,

Que el amor a Cristo, a su Sangre redentora, nos lleve a decir… “Cristo, yo quiero por bebida tu sangre, que es vida incorruptible, que es vida eterna”. San Ignacio de Antioquía