La paz comienza con una sonrisa Madre Teresa

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“La paz comienza con una sonrisa” (Madre Teresa de Calcuta) Avance manual para facilitar

“La paz comienza con una sonrisa” (Madre Teresa de Calcuta) Avance manual para facilitar su lectura

El hecho de no considerarme una persona creyente, no me ha impedido, antes al

El hecho de no considerarme una persona creyente, no me ha impedido, antes al contrario, realizar este trabajo dentro del más sentido y profundo respeto hacía las personas, imágenes y creencias. La imagen en ningún momento fue tocada o manipulada; los ángulos de toma se realizaron desde escaleras, sillas y otros sistemas de andamiajes. He querido emplear para esta serie el color negro, como exponente de austeridad y recogimiento. En todas excepto en una que por razones obvias, igual como el detalle de otra, he considerado mantener el original. Dicho trabajo es un proyecto que ve la luz tras casi 20 años de “esperarlo y soñarlo”. Creo, que dicha espera ha merecido la pena. Me he sentido muy cerca de la Virgen de la Caridad, en su templo y en su silencio, en su dolor y en su paz… tan cerca me he sentido, que ha sido inevitable, desde el silencio, la ilusión y la emoción darle este“Beso del Alma”. Esta Obra ha sido posible gracias a la confianza y el apoyo recibido por parte del Arcipreste de la Diócesis de Cartagena y Rector de la Consagrada Iglesia de la Caridad de la ciudad de Cartagena. Solo me resta agradecer desde el corazón a todos los amigos que han creído en mi y en mi proyecto, y desear a todo el que lo pueda ver, lo disfrute y se emocione tanto como yo realizándolo. Muchas gracias. Juan A. Pellicer (jpellicer)

“Cuando los silencios contienen casi todas las verdades. Cuando, dejándote llevar, los días y

“Cuando los silencios contienen casi todas las verdades. Cuando, dejándote llevar, los días y las noches se van sucediendo inexorables sin explicación. Cuando las miradas ya no hablan y las palabras, vacías de emoción, pierden el sentir del corazón. Cuando cansado de buscar, te aferras sin saber a la íntima promesa de hallar. Cuando ves que todo va pasando, como tu vida llegando… “Besos del Alma”es la mirada serena, la respuesta que jamás se pidió, esa llamada que seguramente nunca se realizó. Con “Besos del Alma”he disfrutado. Me he sentido vivo y en Paz con mi historia, con la de los míos. Con “Besos del Alma”he comprendido un poco más, a los que lloran y los que sufren. A los que desde fuera miran empañando cristales con vahos de tristeza y soledad. Con “Besos del Alma”me he sentido cerca del silencio que llega como recompensa de Paz. No es fácil abrir el corazón y reconocer en su latir mi sentir. No es fácil admitir que no se puede seguir sin dejar escapar una sentida lágrima; lágrima de la emoción; lágrima, quizá del perdón… Espero que estos “Besos del Alma”lleguen con la misma dulzura y la misma grandeza como yo los recibí. Que con ellos, al igual que yo, la paz y la calma se instale clandestina en alguna parte de su corazón”. Juan A. Pellicer (jpellicer)

“Besos del Alma” de Juan A. Pellicer (jpellicer)

“Besos del Alma” de Juan A. Pellicer (jpellicer)

“Postrado en el silencio, de esta morada tuya, busco en tu mirada, el eterno

“Postrado en el silencio, de esta morada tuya, busco en tu mirada, el eterno consuelo, el abrazo sincero, la paz verdadera, la calma ganada. Postrado en el silencio, en este silencio que llega, que cubre, que tapa, que ciega… en este silencio que habla, en este murmullo que abraza. Postrado en el silencio, en tu silencio de tragedias y miserias, alimentado, en tus gritos por tantas penas, callados, en tus lágrimas por tantos corazones, humillados, en tus silencios, hoy sentidos y escuchados, amados, queridos, a tu alma serena, aferrados. Postrado en el silencio, desconocido, ausente, una plegaria furtiva escapa, una lágrima que espera, una mirada cansada, una figura inventada de jirones, un corazón errante, luchador, perdedor, casi nunca distante”. Postrados en el silencio

“Envuelto en este tú silencio, que me lleva hacia ti, vago confiado por mundos

“Envuelto en este tú silencio, que me lleva hacia ti, vago confiado por mundos extraños, en esta multitudinaria y silente soledad. Postrado ante ti mirándote, sin verte ni reconocerte, mi corazón, libre como sin dueño, sonríe, solitario, en gesto de paz, en él, ahora, cansado y débil, ante ti, cierro los ojos, y soñándote, alzo mi rezo. Postrado ante ti, momentos como ajenos, de esta vida mía llegan y se agolpan cual extraña letanía; momentos olvidados, perdidos… prestados; momentos que la vida, mágica, me regaló, y yo, sin preguntar ni comprender, dejándome llevar, como sin saber que hacer, un mundo, mi mundo, con los ojos cerrados, construí, dejando jirones de vida, este presente, cosido de sueños e ilusiones y preñado de derrotas; presente de mi vida, y futuro, que hoy, ante ti, de tus manos y tus ojos, quisiera compartir”. Ante ti

Miradas perdidas “Miradas clavadas en el dolor, perdidas en la inmensidad del amor, miradas

Miradas perdidas “Miradas clavadas en el dolor, perdidas en la inmensidad del amor, miradas llenas de pena y tristeza, que me llegan, que me hablan… que me besan. Miradas huérfanas de todo, como la vida callada del celante, ausentes de la vida, presentes en la muerte; miradas errantes, distintas, distantes; miradas sin calma ni consuelo, ante este hijo tuyo que yace inerte, en tu regazo que lo fue de vida, y ahora, también de muerte. Esta mirada mía, que busca respuesta en la tuya, este silencio que me envuelve, este mundo que se inventa, esta paz que me llega y me sorprende, esa mirada tuya, que se vuelve, que me acoge y me alimenta”.

Caminos del Alma “Tantos caminos recorridos, tantas sendas dibujadas, con la sangre y el

Caminos del Alma “Tantos caminos recorridos, tantas sendas dibujadas, con la sangre y el sudor esparcidos; con el cuerpo dolorido, y el alma vencida, entregada y destrozada, ahogada de tantas lágrimas, por Ti derramadas…. A tus pies, fin del camino, ocaso de una vida, sin alba ni aurora, silencio eterno del peregrino, que busca que implora, tu mirada acogedora. Aquí, rodeado de tu soledad, que también es mía, regreso sin lamento ni reproche, esclavo de mi pasado, prisionero de mi presente, fámulo de mi futuro, aquí, ahora, sintiendo mi cuerpo ausente, rozando tu cara doliente”.

Besos del Alma “Del dolor y del Amor, de la vida, la tragedia, de

Besos del Alma “Del dolor y del Amor, de la vida, la tragedia, de la muerte, la pasión, de este beso del alma cuando te miro, que me rompe el corazón. Esa mirada tuya, tan triste, que sin mirar encuentra, paisajes desolados, vidas que ya no son, cuerpos desalmados, destrozados, y entre todas, la mas querida, esa figura amada, que con su hálito de vida, en su último segundo de amor, en tu corazón siete puñales dejó. No llores más, madre mía, ¿acaso no ves en su injusta agonía, esa sangre regalada, que brota como néctar de ambrosia, perpetuo y eterno, sobre tu faz nacarada? Besos del Alma, de esta alma mía, alma que se duele, sin conocer, que se siente desvanecer, alma que se ahoga en silencio, que se va muriendo, con tu padecer”.

De la muerte…la vida “Ese silencio que todo lo llena, esa luz que tenue

De la muerte…la vida “Ese silencio que todo lo llena, esa luz que tenue se apaga, esa pena, en un suspiro que calla, toda una vida, mi vida… mi alma. Que te marchas, lejos, que el viento te arrastra, que la noche negra te atrapa, que mi alma, sola, sin fuerzas, te llama. Dices que con tu muerte, otra vida me das, llévame contigo, ahora, no me dejes tan siquiera respirar, llévame, porque en tu muerte, a mi nueva vida, quiero despertar”.

Muros de pasión “Tu mirada serena y perdida, tu voz que no me llega,

Muros de pasión “Tu mirada serena y perdida, tu voz que no me llega, tu mano abierta, extendida, acaso pidiendo un hilo de vida; acaso entregando tu última lágrima, sobre su cuerpo yacente, ofrecido e inmolado, lacerado y entregado, en este cáliz vacío de silencio abandonado. Caricias que rompen el silencio, susurros que junto a él, también murieron, un solo lamento, atrapado de misericordia, otro puñal que, sin dueño, te busca, te llega…te atraviesa. Muros de pasión, inventados de dolor y de emoción, construidos con el llanto y con la pena, derribados con la fuerza del amor”.

Paz regalada “Tanto dolor, tanta amargura, tanto misterio de tu alma callada, tanta dulzura

Paz regalada “Tanto dolor, tanta amargura, tanto misterio de tu alma callada, tanta dulzura en esa mirada apagada, tanta vida, en esa muerte anunciada. Esas lágrimas que me llegan, esos silencios que me embargan, esas manos que sin fuerza sostienen: la derrota de la vida, la una; la denuncia de la muerte, la otra. Vida y muerte unidas bajo el mismo manto, vida y muerte letanía de puro amor, plegaria a ese Cristo Redentor. En esta noche distinta y extraña una estrella prendida, que me dice, que me habla que no me separe de ti, que no aparte tu mirada, que la vida no dé por acabada, que una mi mano a la tuya, que sienta su Paz regalada”.

Del dolor y del amor “Siete puñales clavados en tu corazón, quizá solo uno

Del dolor y del amor “Siete puñales clavados en tu corazón, quizá solo uno en el mío encuentro yo; en el tuyo uno por morir, en el mío otro por vivir; y otro por sufrir el tuyo atravesó, y uno más por abrazar, y otro por Piedad… y en el mío, solo uno encuentro yo. Tu corazón roto y muerto de tanto amar, el mío, roto y muerto de tanto esperar; siete puñales clavados en tu corazón, que yo veo y siento, y que por vivir y por amar, en el mío para siempre, también quiero llevar”.

De la muerte que espera “Sentada y muerta en vida, así esperas temblorosa, dolorida,

De la muerte que espera “Sentada y muerta en vida, así esperas temblorosa, dolorida, ausente y perdida en tu valle de lagrimas, se apiade de ti este momento, amargo y cruel vía crucis, que sientes te devora por dentro. De tu muerte que no te lleva, de su vida que así te deja, de tu pena que yo no oigo, de tu espera, que se hace vida, y de esa vida, tan llena de amor, donde la mía, pobre, refleja, acaso sin saber, tu inmenso dolor. De la muerte que espera, ese momento preciso de vida, para arrebatar sin piedad, la mas divina creatura, que manos jamás tocaron, ni besos, pedidos y suplicados, de su boca, fueron regalados”.

Del silencio tu mirada “Tu mirad perdida, ausente, sin ira… sin vida tu mirada

Del silencio tu mirada “Tu mirad perdida, ausente, sin ira… sin vida tu mirada triste y abatid empero amorosa y comprensiv Esos ojos tan llenos de amor y dol esos ojos que parecen suplica que vencidos luchan por no est compasivos en la tragedia de su vid resignados al transito de la muer Del silencio… tu mirad de tu mirada, una lagrima derramad un silencio me recorre el alm una emoción desbocad una plegaria al cielo regalad Del silencio… tu mirad que recojo y hago mí que me abraza para siempre madre mía”

Soledades inalcanzables “Tan cerca de Ti, casi rozándote, sintiendo el frío de tu larga

Soledades inalcanzables “Tan cerca de Ti, casi rozándote, sintiendo el frío de tu larga noche, con esa mirada perdida, con ese murmullo de muerte, llegas al final de la vida, postrada junto a su cuerpo yacente. Viviendo la amarga despedida, acariciando tu cara desconocida, haciendo mía tu pena, sin poder ni entender esta agonía, tu silencio me envuelve, me vence, mis ansias de locura cercena. Soledades inalcanzables, las que busco, las que encuentro; soledades sin dueños, sin pasados ni futuros soledades sin porqués o por todos los porqués soledades inalcanzables, cuanto rozo tu mano con mis dedos, y tu mirada, lejana, casi olvidada, se clava, amorosa, en la mía. Soledades inalcanzables, sueños que jamás se tuvieron, fríos en noches inventadas, besos que nunca llegaron, días prestados en vidas vacías, cuerpos de almas mutiladas; féretros cubiertos de tantas y tantas,

Rios de lágrimas “Miro tus lágrimas, y en ellas, diamantes perdidos, descubro otro mundo,

Rios de lágrimas “Miro tus lágrimas, y en ellas, diamantes perdidos, descubro otro mundo, que escapan suaves, besando tu faz, esculpiendo para siempre sobre ella, sendas de inmenso dolor. En este momento mágico y trágico, donde la vida se cruza con la muerte, y habla con ella, y lucha, y gana; en este momento donde la pena, se hace más grande y fuerte, donde el amor inmenso, infinito de tus ojos, abiertos a la vida, ni busca, ni llama… ni espera. Así pidiendo, así sufriendo, que esta agonía cruel, pase y te lleve con él, sin saber ni comprender, que ese viaje solo, para siempre, debe ser; que ese viaje eterno, con esas tus lágrimas pegadas, algún día, sentirás de nuevo, del cielo, todos, sentiremos regaladas”.

Sangre de vida y muerte “Sangre de vida y muerte, que como río que

Sangre de vida y muerte “Sangre de vida y muerte, que como río que llega, recorre tu brazo, que como río que marcha, sin saber, rechazo, sangre de vida y muerte, que miro, que siento… que vivo. Tu brazo caído, dibujando estelas de dolor, tu cara, imaginada, suplicios de horror, esa sangre del cielo regalada, limpia, pura, para todos redimida; esa sangre derramada, esa sangre, por tanto amor defendida. Mirando tu sangre, imaginando tu cara, sintiendo tu vida, soñando en mi Alma, un corazón dolido, cansado y manchado, y que por una gota de tu sangre, para siempre en paz, perdonado”.

“Al final, toda la vida, así, derramada y regalada, por tu vida, la nuestra

“Al final, toda la vida, así, derramada y regalada, por tu vida, la nuestra entregada; por tu muerte, esta mía perdonada. Momentos acabados con suplicios sin valor, entre risas perversas y malvadas, dueñas de postrera victoria, jirones con aromas de amargura, derrota la tuya con sabor a gloria, y muerte eterna sin cara, vestida de harapos pintados de púrpura. Tu vida te llevas, la sangre nos dejas, tu alma nos llega, tu cuerpo se aleja; divina e imposible misión la tuya, pidiendo la muerte gritando ¡¡aleluya!!, te miro a los ojos, y en silencio, siento todas las almas, unidas a la tuya”. Al final…la vida

De la paz…ganada “La vida que se escapa, loca, sin dueño ni rumbo; dantescos

De la paz…ganada “La vida que se escapa, loca, sin dueño ni rumbo; dantescos escenarios de muertes arrebatadas, de vidas por llegar, por ser… por vivir. Esa vida, ese instante de amor, envuelto en la eternidad del dolor; ese silencio que todo lo llena, que cubre de vacío mi alma, que me mata y me condena. Miro tus ojos, miro tu cara, y sin conocerte, tu dolor, que ya no está, intimida y sobrecoge mi yo callado, mi yo cobarde, mi yo escondido, acaso protegido y redimido, por tu dolor para mí desconocido”.

Testigos Llamo así a aquellos documentos (fotografías en este caso) que de alguna manera

Testigos Llamo así a aquellos documentos (fotografías en este caso) que de alguna manera vienen a corroborar con imágenes, el trabajo realizado. En algunas obras, proyectos y/o para determinados trabajos los suelo acompañar. En este caso he creído oportuno incluir en esta presentación, estas fotografías “testigos”. Dichas fotografías no tienen otro valor que el expresado. No les exijo calidad, detalles, enfoques, ángulos precisos, contrastes, etc. Simplemente las empleo para constatar la veracidad de un trabajo.

Fin “Besos del Alma” Autor: Juan A. Pellicer (jpellicer) Música: Ave mundi spes Maria

Fin “Besos del Alma” Autor: Juan A. Pellicer (jpellicer) Música: Ave mundi spes Maria www. espacioblog. com/jpellicer www. los 4 murosdejpellicer. ning. com www. manuscritosdejpellicer. blogspot. com/ loboviej@hotmail. com