Un profeta que desobedece 2 Ped 1 20
Un profeta que desobedece 2 Ped. 1: 20, 21. “Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu santo”
¿Qué nos quiere enseñar Dios por medio de esta historia? Romanos 15: 4. “Todo lo que antes fue escrito, para nuestra enseñanza fue escrito”. Dios dice: “No violaré mi pacto, ni cambiaré lo que ha salido de mis labios” (Salmo 89: 34). Por lo tanto, esta historia es una advertencia para todos aquellos que se atrevan a desobedecer o cambiar una tilde, o una letra de su Santa Ley, mucho menos un Mandamiento, sin sufrir las consecuencias (Léase Mateo 5: 17 -19).
¿De que manera Dios le muestra su inconformidad a Salomón? 1 Reyes 11: 14; 25. El Eterno suscitó un adversario a Salomón, a Hadad, idumeo, de sangre real de Edom. 25 Fue adversario de Israel todos los días de Salomón. A medida que Salomón se hundía en el pecado aumentaban sus dificultades. La presencia continua de Dios no puede quedar para siempre con los que desprecian su gracía, como lo había hecho Salomón, despreciar la gracia de Dios.
Un rechazo obstinado de la misericordia y del amor del señor hace que al fin Dios retraiga su gracia y su brazo protector. ¿Cuál es el resultado? El resultado es que interviene el maligno para desgarrar y destruir. La aflicción y las calamidades provienen de Satanás. En las calamidades que le sobrevinieron, Salomón tubo la oportunidad de ver la verdadera naturaleza de aquel a quien había elegido obedecer.
¿Quién era Jeroboam? 1 Reyes 11: 26. Es allí donde aparece en la escena: También Jeroboam hijo de Nabat, efrateo de Sereda, siervo de Salomón – su madre llamada Serúa, era viuda -, alzó su mano contra el rey. De allí en adelante, sistemáticamente los impíos reyes de Israel son comparados con él y sus “pecados con que hizo pecar a Israel” (Léase 1 Reyes 15: 26; 16: 2, 19, 26, etc).
Jeroboam, era de la tribu de Efraín, hijo menor de José, que desde antaño sentía irrefrenable celos por Judá, pues el Señor había “desechado la tienda de José, y no escogió la tribu de Efraín, sino que escogió la tribu de Judá” (Salmo 78: 67 -68).
La influencia de los padres de Jeroboam se ve en su arduo trabajo y su habilidad de liderazgo, Al hijo de Serúa se le conocía por su buen carácter y su buena ética de trabajo. Era activo, hábil, capaz y valeroso para tomar decisiones y para ejecutarlas. 28. Jeroboam, era valiente y esforzado. Al ver Salomón que el joven que era activo, le encomendó el cargo de la casa de José. El rey le asignó la posición de supervisor de los labradores de las tribus de Manasés y Efraín, por lo tanto Jeroboam se convirtió en funcionario de Salomón
Pocas veces hubo tanto en fuego al nombrar a un individuo a un puesto de confianza como cuando Salomón eligió a Jeroboam para un cargo de responsabilidad. ¿Qué no podía mirar Salomón? 1 Samuel 16: 7. Sin duda Salomón miró las características externas del joven sin poder juzgar lo que tenía dentro.
Los talentos naturales de Jeroboam para el liderazgo, si los consagraba a Dios, lo capacitarían para hacer mucho en la causa de la justicia, pero si no fuera así, haría mucho en la causa de la injusticia. Salomón usaba la labor forzada para sus muchos proyectos de construcción. Salomón colocó a Jeroboam como superintendente de los que realizaban trabajos forzados en la tribu de Efraín. Él forzó a sus súbditos a darle cierto tiempo cada año. Cuando los israelitas habían pedido a Dios un rey para ser igual como todas las naciones a su alrededor, Dios le había dicho a Samuel que les advirtiera de tal cosa.
“Ahora, pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos”. Y refirió Samuel todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey. Dijo, pues: “[El rey] tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro”. 1 Samuel 8: 9 -11
1 Reyes 11: 29 -32. Por aquel tiempo, un día en que Jeroboam salía de Jerusalén, lo encontró el profeta Ahías silonita, que estaba cubierto de una capa nueva. Estaban los dos solos en el campo. 30. Ahías tomó la capa nueva que tenía sobre sí, la rompió en doce pedazos.
31. Y dijo a Jeroboam: “Toma para ti diez pedazos, porque así dice el Eterno, Dios de Israel: Voy a romper el reino de manos de Salomón, y a ti te daré diez tribus. 32. “El tendrá una tribu, por amor de David mi siervo, y por amor de Jerusalén, ciudad que yo elegí de todas las ciudades de Israel.
Jerusalén estaba ubicada en el centro del país La ubicación Jerusalén geográfica de Jerusalén en el centro del país demostraba el amor de Dios por todos sus hijos, para facilitarles la comunicación con el Señor (1 Reyes 11: 36).
La capa nueva representa al pueblo de Israel como nuevo reino recién establecido en la tierra de Canaán, pero que estaba por ser despedazado. Iba a ser despedazada la monarquía unificada, y diez de sus tribus iban a dar su lealtad a un nuevo señor que no era de la casa de David. En tanto que diez tribus iban a seguir a Jeroboam, solo dos irían con la casa de David, la tribu de Judá y la de Benjamín. El reino de Judá llegó a ser un asilo para los levitas que reusaron apoyar la religión apostata de Jeroboam.
Dice Dios: “El tendrá una tribu, por amor de David mi siervo, y por amor de Jerusalén, ciudad que yo elegí de todas las tribus de Israel (Verso 32). Por amor de David mi siervo, a quien elegí, porque guardó mis Mandamientos y mis normas (Verso 34). Debido a que David fue obediente a Dios, Dios le concedió grandes favores, a pesar de graves errores. 1). Como en el caso de Urias (2 Sam. 11). y 2). Cuando efectuó el censo de Israel (2 Sam. 24). Pero él se arrepintió sinceramente de ambas faltas, y debido a la disposición de la gracia fue aceptado como si nunca hubiera cometido esas infracciones.
Finalmente el carácter no se determina por hechos o faltas ocasionales sino por la tendencia habitual de la vida. “Quitaré el reino de manos de su hijo (Salomón), … y a su hijo (Roboam), daré una tribu para que mi siervo David tenga una lámpara todos los día ante mi en Jerusalén” (Vres. 35 -36).
¿Cuál es el propósito de Dios para los justos? El propósito de Dios es que la senda de los justos sea como la “luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto” (Prov. 4: 18). Así debería haber sido en el caso de David. Nunca debiera haberse apagado sino que debería haber aumentado su brillo en su posteridad.
¿Se había cumplido el propósito de Dios en la posteridad de David? 1 Reyes 11: 33. “Por cuanto me han dejado y han adorado a Astarot diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab y a Moloc dios de Amón. Y no anduvieron en mis caminos, para hacer lo recto ante mis ojos, ni guardaron mis estatutos y derechos, como hizo David su padre.
“Y el rey Salomón mismo amó a muchas esposas extranjeras junto con la hija de Faraón, a moabitas, amonitas, edomitas, sidonias e hititas, de las naciones de las que Jehová había dicho a los hijos de Israel: ‘Ustedes no deben meterse entre ellas, y ellas mismas no deben meterse entre ustedes; verdaderamente inclinarán el corazón de ustedes a seguir a los dioses de ellas’.
“Y al tiempo en que envejeció Salomón aconteció que sus esposas mismas habían inclinado el corazón de él a seguir a otros dioses; y su corazón no resultó completo para con Jehová su Dios como el corazón de David su padre. Y Salomón empezó a ir tras Astarot, la diosa de los sidonios, y tras Milcom, la cosa repugnante de los amonitas. Y Salomón empezó a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová, y no siguió de lleno a Jehová como David su padre. Fue entonces cuando Salomón procedió a edificar un lugar alto a Quemós, ídolo repugnante de Moab, en la montaña que estaba enfrente de Jerusalén; y a Móloc, ídolo repugnante de los hijos de Ammón. Y así hizo para todas sus esposas extranjeras quemaban incienso y sacrificaban a sus dioses” (1 Re 11: 1 -8).
Camino descendente en la vida espiritual de Roboam y los reyes sucesivos Roboam, era hijo de Naama, amonita. Y Judá hizo lo malo ante los ojos del Eterno. Por los pecados que cometieron, irritaron su celo MÁS QUE SUS PADRES (Por favor Léase 1 Reyes 14: 21 -24). La Escritura nos dice que la luz disminuyó todavía más con Roboam, porque en su reinado se establecieron “sodomitas religiosas”, y gradualmente la luz continuo borrándose a trabes de los siglos, hasta que al fin vaciló y se apagó cuando el remanente fue llevado cautivo a Babilonia (Léase 2 Reyes 25).
¿Dios soñaba que con Jeroboam las cosas cambiaran? 1 reyes 11: 37 -39. Dios le dice a Jeroboam, “Te tomaré a ti, y tu reinarás como tu desees. Y serás rey sobre Israel. 38. “Y si prestas oído a todas las cosas que te mandaré, y andas en mis caminos, y haces lo recto ante mis ojos, guardando mis normas y mis Mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré contigo, y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y te entregaré a Israel. 39. Y yo afligiré a los descendientes de David a causa de eso, pero no para siempre”.
Por eso Salomón procuró matar a Jeroboam. Pero Jeroboam, huyó a Egipto, a Sisac rey de Egipto, y se quedó en Egipto hasta la muerte de Salomón (Ver. 40). La Biblia registra que los de la tribu de Efraín eran celosos de su supuesta superioridad y creían que no se debía tomar ninguna decisión importante sin que fueran consultados.
Léase Jueces 8: 1; 12: 1. Y los de Efraín dijeron a Gedeón: “¿Qué es esto que has hecho de no llamarnos a la guerra contra Madían? ” Y lo reconvinieron fuertemente. Y los varones de Efraín, pasaron hacia el norte y dijeron a Jefté: “¿Porqué fuiste a la guerra contra Amón, y no nos llamaste para que fuéramos contigo? Ahora vamos a quemar tu casa contigo adentro”. Sin duda la ambición y el orgullo de Jeroboam le ocasionaron el desagrado del rey Salomón.
El texto dice que cuando Salomón supo que Jeroboam estaba comenzando a formar la conspiración con el fin de convertirse en el rey de las 10 tribus del Norte; procuró matar a Jeroboam. Pero Jeroboam, al ser descubierto escapó a Egipto en busca de protección.
¿Quién sucedió a Salomón en el trono de Israel? Los días que Salomón reinó en Jerusalén sobre todo Israel, fueron cuarenta años. 43. Y Salomón durmió con sus padres, … Y reinó en su lugar su hijo Roboam (1 Reyes 11: 42 -43). 1 Reyes 12: 1 -19. Lo oyó Jeroboam, … que estaba en Egipto, 3. y enviaron a llamarlo. (El hecho de que enviaran a llamarlo, indica que era un caudillo reconocido). Vinieron, pues, Jeroboam y toda la congregación de Israel, y dijeron a Roboam:
4. “Tu padre agravó nuestro yugo (Con la pesada carga de impuestos y los trabajos forzados que exigía Salomón). Ahora disminuye tú la dura servidumbre de tu padre, y el yugo pesado que puso sobre nosotros y te serviremos”. 6. Entonces el rey Roboam consultó a los (consejeros de Salomón que conocían el carácter irascible del pueblo, llamados aquí) ancianos que habían estado con Salomón su padre cuando vivía. “¿Qué aconsejáis que responda al pueblo? ”
7. Ellos le dijeron: “Si hoy complaces a este pueblo, y le respondes buenas palabras, ellos te servirán para siempre”. ¿Cuál fue la decisión de Roboam? 8. Pero él dejó el consejo de los ancianos y consultó a los jóvenes que se habían criado con él, y estaban con él. Nota. Recordemos que la madurez produce experiencia, y la sabiduría aumenta con la edad. Por lo tanto, al dejar el consejo de los hombres de experiencia y seguir el de los jóvenes, prevaleció el de los necios. Porque a veces los jóvenes no ven lo que disciernen los ojos de la experiencia.
9. Les preguntó: “¿Qué aconsejáis vosotros que responda a este pueblo…? ” 10. Los jóvenes que se habían criado con él respondieron: “Así hablarás a este pueblo que te ha dicho: Tu padre agravó nuestro yugo, alívialo tú. Diles: El menor de mis dedos es más grueso que los lomos de mi padre.
11. “Mi padre os cargó de pesado yugo, yo añadiré a vuestro yugo. Mi padre os hirió con azotes , yo os heriré con escorpiones”. Nota. El consejo dado por los jóvenes no fue el fruto de la sabiduría sino de la precipitación y de la arrogancia. No demostraba un tierno cuidado por el bienestar del pueblo al cual el rey debía servir, sino una determinación de gobernar sin tener en cuenta su expresa voluntad. Además era ofensivo, y no estaba encaminado a aliviar las necesidades del pueblo sino a agravarlas.
Los “escorpiones” a los que se hace referencia, representa látigos provistos de garfios afilados o puntas, cuyos latigazos era en extremo dolorosos.
12. Al tercer día vino Jeroboam con el pueblo a Roboam, como el rey les había mandado: “Volved al tercer día”. 13. Y el rey respondió al pueblo duramente. Dejó el consejo de los ancianos, 14. y les habló conforme al consejo de los jóvenes. 15. Y el rey no oyó al pueblo; porque era designio del Eterno, para cumplir lo que había hablado por medio de Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat.
Israel se divide en dos reinos 16. Cuando el pueblo vio que el rey no les había oído, le respondieron: “¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos heredad con el hijo de Isaí. ¡Israel, a tus tiendas! ¡Provee ahora a tu casa, David!” ¿Qué parte tenemos nosotros con David? Efraín estaba en orden de batalla contra Judá; la población del norte, o sea las diez tribus, se había propuesto independizarse del sur. Que se preocupara Judá de sus propios asuntos, y se desentendiera del resto de Israel, que ellos se las arreglarían solos.
El propósito de Satanás ha sido causar división en el pueblo de Dios (Léase Gén. 3: 15). Más el propósito de Dios es que su pueblo permanezca unido (Léase Juan 17: 21; Hechos 2: 1). 18. El rey Roboam envió a Adoran, que estaba sobre los tributos. Pero todo Israel lo apedreó, y murió. Entonces el rey Roboam se apresuró a subir a su carro y huir a Jerusalén.
Jeroboam fue el primer rey del Reino del Norte. • Diez de las doce tribus de Israel decidieron separarse de la Casa de Yehudah -Judá- y formar así un nuevo Reino, con Jeroboam a la cabeza. Este Reino fue llamado: ‘El Reino del Norte’, ‘La Casa de Israel’ o ‘La Casa de Efraím’. Con la tribu de Benjamín, que decidió seguir y unirse a Yehudah -Judá-, con todos los fieles de las tribus que deseaban permanecer bajo la Casa de David y todos levitas y sacerdotes se conformó un nuevo Reino que llegó a conocerse como: ‘El Reino del Sur’ o ‘La Casa de Yehudah -Judá-‘.
Según lo dice (2 Crónicas 11: 12 -17), además de Benjamín, los sacerdotes y levitas, y gente “de todas las tribus de Israel” abandonaron más tarde el norte y se unieron con Judá y Jerusalén.
Distribución geográfica del territorio de Israel Reino del Norte, diez tribus. Reino del Sur, dos tribus
1 Reyes 12: 20. Cuando todo Israel oyó que Jeroboam había vuelto, lo llamaron a la congregación, y lo nombraron rey sobre todo Israel, sin quedar tribu alguna que siguiese a (Roboam), de la casa de David, fuera de Judá. Roboam se levantó para tratar de recuperar y someter a su autoridad el ‘recién formado Reino del Norte’ con 180. 000 hombres de guerra. Pero el Eterno intervino y evitó la guerra, declarándole a Roboam que lo que había sucedido era conforme al propósito de Dios (Véase 1 Reyes 12: 21 -24). El Eterno permitió entonces que Jeroboam conformara el Reino, bajo la expresa condición de mantenerse fiel a las leyes del Eterno.
Triste idolatría del reino del norte Jeroboam reconstruyó y fortificó Siquem como la capital de su reino. Casi inmediatamente adoptó el medio de perpetuar la división entre el Norte y el Sur, Donde por primer ves se menciona esta ciudad es en Gén. 12: 6. “Abrahán pasó por aquella tierra hasta la encina de Moré, en Siquem”. Más de 450 años después se convirtió en una ciudad de refugio (Josué 20: 7; 21: 21. Siglos más tarde Abimelec la destruyó “y la sembró de sal” (Jueces 9: 22 -45). Ahora la ciudad fue reconstruida como la capital del reino.
Penuel es un lugar de mucha trascendencia en la historia de Israel ya que fue en este lugar donde Jacob luchó con Dios en oración, y “Jacob llamó a ese lugar, Peníel (rostro de Dios), porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y mi vida fue librada” (Gén. 32: 30 -31).
26. Pensó Jeroboam en su corazón: “Ahora se volverá el reino a la casa de David. 27. Si este pueblo sube a sacrificar a la casa del Eterno en Jerusalén, el corazón del pueblo se convertirá a su señor Roboam rey de Judá; me matarán a mí, y se volverán a Roboam rey de Judá” (1 Reyes 12: 26 -27).
¿De que manera se podría lograr la unificación de todo Israel? 1 Reyes 12: 26 -27. Y pensó Jeroboam en su corazón, “Ahora se volverá el reino a la casa de David. 27 “Si este pueblo sube a sacrificar a la casa del Eterno en Jerusalén, el corazón del pueblo se convertirá a su señor Roboam rey de Judá; me matarán a mí, y se volverán Roboam rey de Judá”. ¿Qué pasaría si el pueblo conservaba la fe? Si Israel conservara su lealtad a Dios y si continuara yendo a Jerusalén para rendir culto con sus hermanos de Judá, otra vez se reconciliaría el pueblo y una vez más se reuniría el reino.
Según el texto, ¿Cuál era el interés principal de Jeroboam? ¿Qué el pueblo conservara la fe? Ciertamente, si esto se hubiese realizado hubiera sido para el bien de todos, pero eso no era lo principal para Jeroboam. ¿Qué hizo para que el propósito de Dios no se realizara?
• “El rey hizo dos becerros de oro, y dijo al pueblo: “Bastante habéis subido a Jerusalén. Aquí están tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de Egipto” (Verso 28). Esto era una renovación del culto pagano por el cual el pueblo de Israel fue severamente castigado y recibió la desaprobación de Dios en la cual murieron como “tres mil personas” (Léase Exo. 32: 1 -35).
¿Recuerdan la condición que Dios le puso a Jeroboam consistente en tres puntos? 1) “Si prestas oído a todas las cosas que te mandaré, 2) Y andas en mis caminos, 3) Y haces lo recto ante mis ojos, guardando mis normas y mis Mandamientos, como hizo David mi siervo, Yo estaré contigo, y te edificaré casa firme , como la edifiqué a David, y te entregaré a Israel (1 rey. 11: 38).
Pero, Jeroboam, y todo Israel, al rechazar así al Señor, seguía un camino que solo podía terminar en la ruina. Es inevitable el desastre cuando los hombres en lugar de adorar al Creador de los cielos y de la tierra (Apoc. 14: 7), adoran “becerros de oro, madera o barro” hechos con manos humanas.
Todo iba bien con Jeroboam y su reino hasta que llegó el tiempo en que todos los hijos de Israel debían subir a Jerusalén a celebrar las Festividades del Eterno, y esto debía hacerse 3 veces al año conforme a las Instrucciones que Dios había dado a Moisés (Véase Éxodo - 23: 14 -17). 1) La fiesta del pan sin levadura. 2) La fiesta de la ciega. Y 3) La fiesta de la cosecha. El temor hizo que Jeroboam viera su futuro de manera incierta y desastrosa.
29. Dice que Jeroboam, puso un becerro en Betel y el otro en Dan ¿Porque eran importantes estas Betel estaba ubicada al sur y ciudades, y donde estaban colindaba con Judá, precisamente ubicadas? fue allí donde Jacob tubo sueño de la escalera cuando huía de Esaú (Gén. 28: 11 -22). Por lo tanto Jeroboam pensó que este era un lugar adecuado para establecer un santuario. Dan era una ciudad fronteriza del norte, donde ya había existido un ídolo idolátrico
¿Qué más hizo para complementar la idolatría? Esta era la ubicación de Dan Más o menos aquí estaba Betel 31. Hizo también santuarios , y designó sacerdotes del pueblo, que no eran levitas. 32. Entonces Jeroboam instituyó fiesta solemne en el mes octavo, a los quince del mes, igual que la fiesta solemne que
“Esto llegó a ser un PECADO, el pueblo iba a Dan a ADORAR a uno de ellos” (verso 30). Todo esto contradecía las ordenes de Dios, y una terrible responsabilidad descansaba sobre Jeroboam como también sobre el pueblo: “Por cuanto obedeciste a la voz de tu esposa y comiste del árbol que te había prohibido” ( Gen. 3: 17), en este caso le estaban obedeciendo a Jeroboam más no a Dios.
Al principio el pueblo casi exclusivamente acudía al santuario de Dan al norte del país. Los levitas reusaron prestar sus servicios como sacerdotes en esos santuarios idolátricos, y regresaron a Judá (Por favor léase 2 Cron. 11: 13 -16; PR 74). Solo gente de las más depravadas normas podría consentir en servir como “sacerdotes para los lugares altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho” Léase esto en 2 Cron. 11: 15). Como resultado se depravaron cada vez más las normas morales del pueblo.
En Israel, los becerros de oro llevaron a la Nación hacia el pecado flagrante. Jeroboam procuró persuadir a algunos levitas locales de que sirvieran como sacerdotes en sus santuarios recién establecidos. Pero ellos vieron los peligros y no quisieron violar los mandatos de Dios; así, prefirieron dejar “SUS EJIDOS Y POSICIONES” y regresar a Judá y a Jerusalén perdiéndolo todo (2 Cron. 11: 14).
La fiesta del octavo mes era una fiesta rival de la fiesta de los tabernáculos, celebrada en Jerusalén en el séptimo mes. En conmemoración de la salida de Israel de Egipto. Levítico 23: 42 En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos, 43 para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
¿Se ha preguntado porqué se celebraba la fiesta en Israel un mes después que en Judá? Así como la celebraba Israel en conmemoración de la salida de Egipto, ahora la celebraban en conmemoración de la separación entre Judá y Israel acontecida en ese tiempo. En apariencia se conservaban ciertas formas de la antigua religión establecida por Dios, pero en muchos aspectos la nueva religión se oponía diametralmente al culto del Señor.
Religión establecida por Dios Religión establecida por Jeroboam 1) Adoración a Dios. 1) Adoración becerros de oro. 2) Santuario, Jerusalén. 2). Santuario, en Dan, y Betel. 3) Sacerdocio levítico. 3) sacerdotes del pueblo. 4) Fiesta tabernáculos. En el séptimo mes, celebraba salida de Egipto. 4) Fiesta octavo mes, celebraban separación de Judá. 5) Sacerdotes quemaban incienso. 5) Jeroboam ocupaba funciones sacerdotales y monárquicas, constituyéndose en calidad de sumo sacerdote.
Al erigir en Dan y Betel los "becerros de oro", que él estableció como los símbolos de Dios, imponiendo a la gente no ir más a adorar en Jerusalén, para así traer sus ofrendas a los lugares “santos” que él había erigido.
¿De qué forma interviene Dios para detener la idolatría? Non toda seguridad que Dios estaba observante todo lo que estaba haciendo Jeroboam, como lo había hecho en el diluvio (Gé. 6: 5), o como lo hizo en la construcción de la torre de babel (Gé. 6: 5). ¿Usted creé que Dios sabe todo lo que usted está haciendo en este momento?
Leamos lo que hizo Dios. 1 Reyes 13: 1 -6. 1. Por orden del Eterno, un hombre de Dios llegó desde Judá a Betel, cuando Jeroboam estaba junto al altar para quemar incienso. 2. El profeta clamó contra el altar por orden del Eterno: “¡Altar, altar! Así dice el Eterno: A la casa de David nacerá un hijo, que se llamará Josías. Él sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los altos queman incienso sobre ti, y sobre ti quemarán huesos de hombres”.
3. En aquel mismo día dio una señal diciendo: “Esta es la señal de que el eterno habló. El altar se quebrará y la ceniza que está en él se derramará”. Esto sucedió cuando Jeroboam estaba oficiando como sacerdote en la dedicación del nuevo altar de Bet-el. Se esforzaba por conferirle una santidad que le mereciera el homenaje y el respeto del pueblo. Dios no podía permitir que el osado desafío del rey prosiguiera sin ser reprochado.
El Señor no predice con frecuencia el futuro con detalles tan definidos como en el de señalar personajes específicos. Por ejemplo, Dios menciona por nombre con doscientos años antes de su nacimiento al rey persa, Ciro, (Léase Isaías 44: 28; 45: 1). Esta profecía concerniente a Josías se cumplió literalmente (Léase 2 Reyes 23: 15 -16).
Para que Jeroboam y el pueblo quedarán convencidos de que el varón de Dios era un verdadero profeta y que su mensaje era serio dijo: “Esta es la señal de que el eterno habló. El altar se quebrará y la ceniza que está en él se derramará”. Lo cual se cumplió inmediatamente.
¿Cuál fue la reacción de Jeroboam? Cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del hombre de Dios, que había clamado contra el altar de Betel, extendió su mano desde el altar, y dijo: “¡Prendedlo!” Pero la mano que extendió se secó y no la pudo volver a sí. Note que Jeroboam en lugar de arrepentirse, señala al hombre de Dios. Señalar con la mano, con una vara o un cetro era siempre una señal de juicio en los tiempos bíblicos: en vez de rendirse a la voluntad de Dios, Jeroboam quiere que arresten al profeta.
¿Qué demostraba Jeroboam con esta actitud tan arrogante? Con esta actitud demostraba dos cosas: 1) Su rechazo a la Palabra de Dios. Y 2) Desaprobación contra cualquiera que le hablara de Dios entrometiéndose en sus asuntos.
El texto sagrado dice: Pero la mano que extendió se secó y no la pudo volver a sí. Dios lo hizo con el fin de aterrorizar tanto al rey como al pueblo para que comprendieran nuevamente que tenían ante sí a un verdadero profeta de Dios. 5. Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por Palabra del Eterno (Léase Deut. 18: 21 -22). 6. Entonces el rey dijo al varón de Dios: “Ruega al Eterno TU DIOS y ora por mí, que mi mano me sea restituida”. Y el hombre de Dios oró al Eterno, y la mano del rey se recuperó y volvió como antes.
Aquí encontramos varías puntos importantes. 1) El rey había sido totalmente humillado. 2) Fue inducido a comprender que trataba con un “varón de Dios”. 3) Que aunque el Dios del profeta no era “si dios”, podía sanarlo. La curación del brazo al someterse el rey y debido a la oración del profeta, tenía el propósito de dar a Jeroboam otra oportunidad de arrepentimiento. Dios vio que todavía no había ido demasiado lejos para que el Señor no pudiera perdonarlo.
¿Qué era lo que más anhelaba Dios? Si el rey hubiera estado dispuesto a volver completamente sobre sus pasos y hubiera pedido no solo la curación del brazo sino también del corazón, Dios lo hubiera sanado completamente, y se hubiera abierto el camino para que la nación se volviera a Dios y habría producido una magnifica reforma en toda tierra de Israel.
¿Qué tramaba el rey con el “presente”? 7. El rey dijo al varón de Dios: “Ven conmigo a comer y te daré un presente”. El ofrecimiento del rey no era movido por la gratitud sino era calculado. La aceptación de la hospitalidad y del presente habría implicado a los ojos del pueblo tres interrogantes. 1) Que el profeta PALIABA la conducta del rey, 2) Hubiera destruido la solemne impresión que había hecho el profeta. Y 3) Habría creado una impresión desfavorable en cuanto a su carácter y misión.
8. Pero el hombre de Dios respondió al rey: “Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar. 9. Porque así me está ordenado por Palabra del Eterno “NO COMAS PAN, NI BEBAS AGUA, NI VUELVAS POR EL CAMINO POR DONDE VAYAS”. La rotunda negativa a recibir el presente ofrecido por el rey colocó al profeta en terreno ventajoso e hizo una profunda impresión tanto en el rey como sobre el pueblo El relato sagrado dice: Regresó, pues, por otro camino y no volvió por el camino por donde había ido a Betel (vers. 10).
Observando la fidelidad del “hombre de Dios” ¿Quién interviene para que se desprestigiara su mensaje? Léase 1 Reyes 13: 1 Habitaba entonces en Betel un anciano profeta, cuyos hijos le contaron lo que el varón de Dios había hecho y dicho aquel día en Betel. ¿Quién era este profeta? Indudablemente que este “anciano profeta” si lo era, pero falso, un hombre que fue un instrumento de Satanás y no de Dios.
¿Qué hiso Satanás cuando Jeroboam se colocó de su lado? Primero. Una vez que estuvo en sus manos, puso en la mente de Jeroboam introducir la idolatría, dos santuarios, un sacerdocio y una fiesta falsa. Segundo. Al ser desenmascarado por Dios, trató de dar muerte al profeta. Tercero. Luego utiliza al mismo Jeroboam para ofrecerle un presente al profeta, con lo cual pensaba causar una impresión desfavorable en cuanto a su carácter y misión. y
Cuarto. Cuando fue rechazado enfáticamente por el profeta, ahora procedió de otra forma, determinado a desviar los propósitos del Señor, haciendo que se desprestigiara su mensajero. La pregunta es: ¿Tendría éxito en esta ocasión?
El falso profeta le sigue los pasos al “varón de Dios”. 1 Reyes 13: 12 -14. Su padre les preguntó: “¿Porqué camino se fue? ” Y sus hijos le mostraron el camino por donde había vuelto el varón de Dios, que había venido de Judá. 14 Fue tras el varón de Dios, y lo halló entado debajo de una encina. Le preguntó: “¿Eres tú el varón de Dios que viniste de Judá? ” El respondió: Yo soy”.
El hombre de Dios no tuvo que caminar demasiado, porque el santuario en Bet-el estaba a unos dos kilómetros (1, 4 millas) de la frontera con Judá. El siguiente pueblo, ya en Judá, era Mizpa, a unos diez kilómetros (siete millas) de Bet-el.
El hombre de Dios debió haber entendido que su misión era urgente: dar su mensaje al Rey, que no tomara tiempo para comer o beber y que volviera de inmediato. Sin embargo, aquí está, sentado bajo un árbol en Israel, descansando. Podría haber caminado tan solo dos kilómetros y entonces, ya en Judá, haberse sentado bajo un árbol. Al perder su sentido de urgencia, el hombre de Dios se estaba ofreciendo a la tentación.
Me pregunto: ¿qué estaría haciendo el “varón de Dios allí sentado? ¿Estaría orando a Dios pidiéndole fuerzas y sabiduría para continuar haciendo su voluntad? O ¿estaría descansando simplemente?
1 Pedro 5: 8 Dice: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. ” Pienso que estaba pensando como Dios había obrado en su favor cuando el rey estiró la mano ordenando que lo detuvieran. Y también en la forma como Dios había restituido la mano del rey, y el altar que se había derrumbado, y tal ves satisfecho de haber cumplido con la orden de Dios.
Verso 15. “Ven conmigo a casa para que comas algún alimento”. Note que era exactamente la invitación que le había el rey (Verso 7). 16 Pero él respondió: “No podré volver contigo, ni entrar en tu casa, ni comer ni beber contigo en este lugar. 17 “Porque por Palabra de Dios me ha sido dicho: No comas pan ni bebas agua allí, ni vuelvas por el camino por donde vayas”. Notemos también que le respondió con las
Al rechazar estas dos invitaciones estaba cumpliendo la expresa orden de Dios. El profeta sabía que una pequeña desviación de un mandato claro de Dios tiene graves consecuencias. El anciano profeta respondió: “Yo también soy profeta como tú, y un ángel me habló por Palabra del Eterno, diciendo: Vuélvelo contigo a casa, para que coma y beba algo”.
Realmente si era profeta, pero no profeta de Dios. ¿Y como sabemos que no era profeta de Dios? Porque el Señor nunca envía mensajes contradictorios mediante sus profetas (Léase Deut. 13: 1 -3). Dios no podría decirle al varón de Dios: “No comas pan ni bebas agua allí”, y luego decirle al anciano profeta: “Vuélvelo contigo a casa, para que coma y beba algo”.
Dios dice: “No violaré mi pacto, ni CAMBIARÉ LO QUE HA SALIDO DE MIS LABIOS” (Salmo 89: 34). En el Padre… no hay MUDANZA, ni sombra de VARIACIÓN” (Léase Santiago 1: 17). Yo el Eterno, no CAMBIO (Léase Malaquías 3: 6). Jesucristo es el MISMO ayer, hoy y por los siglos (Heb. 13: 8).
El anciano profeta, del cual no se menciona su nombre dijo: “un ángel me habló por Palabra del Eterno”, esto pudo haber sido cierto, pero debe haber sido un ángel malo el que le habló. ¿Cuándo sucedió algo semejante? Cuando Dios prohibió a Adán y Eva que comiera del árbol del conocimiento del bien y del mal, bajo pena de muerte (Léase Gén. 2: 16 -17), se presentó la serpiente con el mensaje CONTRADICTORIO: “No MORIRÉIS” (Gén. 3: 4).
Por tanto, las palabras contradictorias del “anciano profeta” denotaban que su mensaje no provenía de Dios. El “varón de Dios” debiera haberse dado cuenta que si él mismo había sido enviado por el Señor , entonces el ángel que habló por medio del profeta de Betel era un mensajero de Satanás, como lo pudo haber descubierto Eva en el Huerto.
El texto dice: “Pero le mintió”. El Peligro de los engaños de Satanás es que mezcla verdades con mentiras, por tanto, su historia de que había recibido un mensaje de Dios a través de un ángel era un invento tramado con el propósito de engañar al profeta de Dios. ¿De qué manera el “varón de Dios” lo podría descubrir? Precisamente por el hecho de que Dios “no cambia lo que ha salido de sus labios”.
El viejo profeta engañó al hombre de Dios. No sabemos qué lo motivó para engañarlo. ¿Porqué le creyó? Quizá la edad, se confió porque le dijo: “yo también soy profeta como tú”, pero la Biblia dice que le mintió (1 Rey. 13: 18). En ese momento, el viejo profeta llegó a ser un agente de Satanás, el padre de la mentira (Juan 8: 44).
¿Cuál fue la respuesta del “varón de Dios” ante la invitación del profeta falso? Quizá este sea uno de los textos más tristes de toda la Biblia. Entonces volvió con él, y comió y bebió en su casa (Verso 19). Un mensajero de Dios nunca puede volver atrás en lo que Dios le ordena, y sin embargo ser leal al Señor.
El profeta había recibido las instrucciones de Dios: “No comas pan, ni bebas agua, ni vuelvas por el mimo camino por donde vayas, ” y dos veces las había presentado como una razón para no hacer caso a una invitación contraria (vers. 8, 9, 16, 17). Por tanto, al ir en contra de las indicaciones expresas del Señor, automáticamente se colocaba en el terreno del enemigo, donde el Señor no podía estar con él. Si eso sucedió con el “varón de Dios”, ¿Que piensa usted que sucede con los cambios que se le han hecho a la Palabra de Dios hoy?
Y cuando estaban a la mesa, vino Palabra del Eterno al profeta que lo había hecho volver (vers. 20). En esta ocasión Dios habló al verdadero profeta mediante el falso profeta. ¿En que otras dos ocasión Dios corrigió la conducta de otro profeta mediante reyes paganos? Léase Gen. 13: 18 -19; 20: 1 -7.
Hebreos 4: 15 nos dice que Jesús fue tentado en todo como nosotros. Las mismas tentaciones básicas que afrontamos (aunque estén en disfraces modernos) fueron afrontadas y conquistadas por Jesús. 1 Cor. 10: 13. Él nos promete “la salida” para que no nos engañen las mentiras de Satanás ¿Cuán fácilmente permites que la tentación te lleve a un conflicto directo con la voluntad revelada de Dios? ¿Qué elecciones puedes hacer para protegerte de las tentaciones que te atrapan?
¿Cuál fue la sentencia contra el profeta? Notemos que antes de dictar sentencia contra el profeta de Dios, el señor le permite ver con claridad su pecado. Verso 20. Y cuando estaban a la mesa, vino Palabra del Eterno al profeta que lo había hecho volver. 21 Clamó al varón de Dios que había venido de Judá, y le dijo: “Así dice el Eterno: Por cuanto has sido rebelde a la orden del Señor, y no guardaste el mandato que el Eterno tu Dios te había prescrito, 22 “sino que VOLVISTE, COMISTE, y BEBISTE donde el Eterno te había prohibido comer y beber, tu cuerpo no entrará en el sepulcro de tus padres”.
El mensaje de Dios fue inmediato: “Cuando estaban a la mesa”. De la misma manera como el reproche de Dios contra el altar fue inmediato, la sentencia contra el profeta se debía cumplir el mismo día. ¿Qué había hecho el profeta? 1) Recorrió el mismo camino dos veces. 2) Comió, 3) Bebió donde el Eterno te había prohibido,
Note que el “varón de Dios” fue inducido a ver su equivocación por medio de las palabras de un emisario de Satanás, que en esta ocasión era su “acusador” (Léase Zacarías 3: 1). Después de que el “varón de Dios” hubo desobedecido la orden expresa de Jehová, Dios permitió que viera con claridad su falta mediante un hombre que había consentido en ser usado como mensajero del maligno (ver PR 77).
• El deseo de ser sepultado en el sepulcro familiar era muy notable entre los hebreos. 2 Crónicas 21: 1. Y Josafat durmió con sus padres, y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David 1 Reyes 15: 24. Y durmió Asa con sus padres y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David su padre. Por tanto, debía negarse ese privilegio al profeta desobediente.
El árbol del mal produjo una temprana y segura cosecha. Note que el mensaje del “Eterno” le llega cuando estaban “a la mesa”, y el profeta continuo con su comida. 23 Y cuando hubo comido y bebido, el profeta que lo había hecho volver le enalbardó un asno. 24 Y yendo por el camino, un león lo topó, y lo mató. Y el cuerpo quedó echado en el camino, y el asno y el león estaban junto al cuerpo.
Con frecuencia los profetas se encuentran con leones, pero mientras estén ocupados en su misión divina no necesitan temer. Nadie puede ser más arriesgado ni puede tener mayores motivos para ser valiente, que el mensajero que sale para obedecer las ordenes del Señor. Para él se aplica la promesa: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mat. 28: 20). “No temas porque yo estoy contigo” (Isaías 43: 5). Daniel fue arrojado al foso de LOS LEONES, pero los leones “hambrientos” no tuvieron poder sobre él porque el Señor lo acompañaba (Dan. 6: 22).
De obediente a desobediente En una cierta hora el varón de Dios cumplía una misión; a la siguiente, era un cadáver a la vera del camino. Por desobedecer a Dios murió súbitamente y sin gloria, y junto a él permanecía el asno y el león que aunque podría estar ambiento no devoró el cadáver, como prueba de que esto venía de Dios.
La obediencia del león a la voluntad de Dios contrasta con la desobediencia del profeta, nos dice que son más obedientes los animales a la voluntad de Dios que el mismo hombre creado a “imagen y semejanza de Él” Gén. 1: 26 -27). En el diluvio, Dios les dio a los hombres 120 años de gracia, y le ordena a Noé construir un arca de tres pisos, 140 mts longitud, 23 mts alto, 13. 50 de ancho, Dios soñaba que entraran muchas personas, pero al final solamente entraron ocho personas. ¿Quiénes respondieron inmediatamente? Los animales (Gén. 7: 2 -3; 13 -16). Léase Isaías 1: 2 -3.
El rápido castigo que le sobrevino al profeta fue un nuevo testimonio para el rey y para el pueblo de Israel de que la obediencia a las ordenes de Dios es el único sendero seguro. Habían tres llamados de Dios. 1) En el altar destruido. 2) En el brazo seco del rey. 3) En la rápida muerte del profeta que había desobedecido al Señor. Con todas estas manifestaciones la nación pudo haber comprobado el desagrado divino, y el propósito de Dios de que Israel entendiera con toda claridad que la senda de la desobediencia es una senda de dolor y muerte.
Aquí en este relato encontramos registrado claramente dos características. 1) Un profeta verdadero. 2) Un profeta falso. ¿En qué se distingue un profeta verdadero de uno falso? 1) El verdadero se distingue por la obediencia a los Mandamientos de Dios. 2) El falso no le interesa obedecer a Dios, se conforma con decir: “Yo también soy profeta como tú, y un ángel me habló”, pero no se interesa por averiguar la procedencia del supuesto ángel con su mensaje.
También se nos rebela que hay dos religiones. 1) La religación ordenada por Dios, que exige: “Reverenciar a Dios…. Y adorar al que hizo el cielo y la tierra” (Apoc. 14: 7). 2) Mientras que la religión de Jeroboam era una idolátrica porque: “Adoraron y sirvieron a las criaturas antes que al Creador, que es bendito por los siglos” (Rom. 1: 25). Las cuales existen hasta hoy.
Verso 33. Con todo, Jeroboam no se apartó de su mal camino. Antes volvió a hacer sacerdotes de los altos de entre el pueblo. A quien quería lo dedicaba para que fuera sacerdote de los altos. 34 Y esto fue causa de pecado para la casa de Jeroboam. Por eso fue cortada y raída de la faz de la tierra.
¿Lo que hizo Jeroboam, lo repitió la iglesia cristiana? Los cambios religioso-políticos de Jeroboam deberían haber servido como una advertencia a la iglesia cristiana de los primeros siglos del cristianismo; pero les sucedió lo mismo. 1) Los Mandamientos divinos se cambiaron debido a influencias políticas o sociales. El domingo en lugar del sábado fue el nuevo día “santo”, para distinguir a la iglesia de los judíos.
2) La veneración de los santos se introdujo para que la adoración a Dios fuera más visual para los creyentes paganos. Estas presiones no existieron solo en el tiempo de Jeroboam o el de los primeros cristianos. Hoy, como iglesia, afrontamos muchos desafíos similares.
En este relato, ¿cómo ves la misericordia de Dios aun hacia alguien tan obstinado como Jeroboam? ¿Cuán a menudo expresas una actitud similar hacia la clara conducción de Dios? ¿Cuáles han sido las consecuencias personales de esa actitud?
Fue un milagro espectacular. La mano de Jeroboam, que “se le secó, y no la pudo enderezar” (1 Rey. 13: 4), fue restaurada de inmediato. Era una evidencia convincente, pero Jeroboam no hizo una confesión pública. Esto demuestra que los milagros no pueden cambiar nuestra voluntad. Aun después de la dramática intervención de Dios, es fácil encontrar una explicación “natural” o volver a los viejos hábitos. ¿Qué dijo Jesús acerca de la conexión entre los milagros y la creencia?
Lucas 16: 31. “Pero Abrahán contestó: Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán, aunque se levante alguno de los sepulcros”. Jeroboam no quiso creer aunque sabía que el mensaje provenía de un profeta de Dios. Juan 10: 25 al 28. Respondió Jesús: “Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que yo hago …, testifican de mí”. Jeroboam había visto como el altar se derrumbó inmediatamente, y aun así no creyó.
Juan 15: 24. Jesús les dijo: “Si no hubiese hecho entre ellos obras que ninguno ha hecho, no tendrían pecado. Pero ahora las han visto, y me han aborrecido a mi y a mi Padre”. Jeroboam bien pudo haber sido muerto, pero Dios por misericordia, le hizo el llamado al arrepentimiento, pero teniendo las evidencias, rechazó el mensaje y al mensajero. ¿Por qué crees que eso es igualmente cierto hoy?
En lugar de abandonar la adoración falsa y comenzar una reforma, Jeroboam solamente cambió de táctica (ver 1 Rey. 13: 7 -10). Invitó al hombre de Dios a su casa y le ofreció una recompensa. Esta era una acción política encaminada a neutralizar, en el pueblo allí presente, el efecto del mensaje. ¿Qué le ofreció? El Rey le ofreció al profeta un empleo con una recompensa (un soborno), pero el hombre de Dios nunca estuvo a la venta, como tampoco debe estarlo ningún hijo se Dios. Debía su lealtad a Dios y no permitió que el mensaje de Dios fuera modificado por nadie
¿De qué manera otros profetas respondieron al ofrecimiento de regalos? Léase por favor 2 Reyes 5: 14 al 16, y Daniel 5: 13 al 17. Dar un regalo pone al dador en una posición de poder, y el receptor “le debe” algo al dador. El hombre de Dios rehúsa el don del Rey y afirma que no comerá ni beberá en el territorio de Israel. Así, el profeta dice “no” a la mezcla de la verdadera adoración con la idolatría.
TENTACIONES GEMELAS El hombre de Dios afrontó dos tentaciones: La primera vino del Rey ( de afuera de la iglesia), y la resistió firmemente. La segunda, a la que sucumbió (Vino de dentro de la iglesia), del viejo profeta, de un hermano en la fe.
¿Qué lección importante hay aquí para nosotros mismos? 2 Ped. 2: 1. Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras… La mayor amenaza a nuestra fe no es la persecución de afuera, sino los falsos maestros que salen de entre nosotros o que pretenden hablar en nombre de Dios. Por eso, es importante tener un mensaje claro de Dios.
Necesitamos estudiar la Palabra de Dios por nosotros mismos. Un verdadero profeta o maestro no contradecirá la revelación inspirada, porque Dios no se contradice. Cualquier enseñanza nueva de Dios se agregará a la verdad establecida y no restará nada de ella; estimulará la obediencia y no la desobediencia. Además, podemos juzgar a los profetas y a los maestros por los resultados de sus enseñanzas en sus oyentes y en ellos mismos.
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR El Salvador venció para enseñar al hombre cómo puede él también vencer. Y ¿Cómo venció? Con la Palabra de Dios, Cristo rechazó las tentaciones de Satanás. Confiando en las promesas de Dios, recibió poder para obedecer sus Mandamientos, y el tentador no obtuvo ventaja alguna (Léase Mat. 4: 4, 7, 10). A cada tentación, Cristo contestaba: ‘ESCRITO ESTÁ’. A nosotros también nos ha dado Dios su Palabra, para que resistamos al mal.
“Grandísimas y preciosas son las PROMESAS recibidas, para que seamos ‘hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia” (2 Ped. 1: 4). “Encareced al tentado a que no MIRE a las circunstancias, a su propia flaqueza, ni a la fuerza de la tentación, sino al PODER DE LA PALABRA DE DIOS, cuya fuerza es toda nuestra. (MC 136). ‘En mi corazón –dice el salmista– he guardado tus dichos, para no pecar contra ti’. ‘Por la palabra de tus labios yo me he guardado de las vías del destructor” (Sal. 119: 11; 17: 4).
Ojala que el estudio de este tema haya inspirado su corazón para tener en suma reverencia la Palabra de Dios, le invito a que elevemos la siguiente oración: “Padre nuestro que estas en el cielo, humildemente le pedimos nos ayude a obedecerte. Y a no cambiar de tu Palabra ni un punto ni una letra. Que me ayudes a prepararme para tu segunda venida, para tener un lugar contigo en el cielo, te lo pido en el Nombre de Espero que haya sido de bendición para usted Jesús, Amen. el compartirlo, y espero su opinión, no dude en escribir al correo “todoesjesus @hotmail. com temas de fe”.
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