Texto Miguel ngel Mesa Presentacin M Asun Gutirrez

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Texto: Miguel Ángel Mesa. Presentación: M. Asun Gutiérrez. Música: Mendelssohn. En alas de la

Texto: Miguel Ángel Mesa. Presentación: M. Asun Gutiérrez. Música: Mendelssohn. En alas de la canción.

Felices quienes han descubierto en Jesús el camino para su más plena realización humana,

Felices quienes han descubierto en Jesús el camino para su más plena realización humana, personal, espiritual, en comunión y respeto hacia todas las culturas, ideas y religiones de la humanidad.

Felices aquellos para quienes los valores de Jesús representan los mejores sentimientos, que pueden

Felices aquellos para quienes los valores de Jesús representan los mejores sentimientos, que pueden dar auténtico sentido a sus existencias.

Felices aquellos en quienes Jesús ha despertado el manantial de la insatisfacción, para seguir

Felices aquellos en quienes Jesús ha despertado el manantial de la insatisfacción, para seguir buscando incansablemente la verdad profunda del ser humano.

Felices quienes se han dejado impregnar por la Buen Noticia de Jesús, el deseo

Felices quienes se han dejado impregnar por la Buen Noticia de Jesús, el deseo del Reino de Dios, es decir, la construcción de una sociedad que no esté basada en el dinero, en el poder, en el dominio de unos sobre otros, sino en la igualdad y la fraternidad.

Felices quienes experimentan, como Jesús, la cercanía, la presencia y la íntima certeza de

Felices quienes experimentan, como Jesús, la cercanía, la presencia y la íntima certeza de un “Dios todo bondad” que nos fortalece, anima, acompaña en el sendero de la vida.

Felices quienes se comprometen, como hizo Jesús, en curar, aliviar, liberar, integrar y dar

Felices quienes se comprometen, como hizo Jesús, en curar, aliviar, liberar, integrar y dar valor a cada persona con la que nos encontramos, especialmente con las más marginadas y humilladas, a cuyo encuentro debemos salir.

Felices quienes se muestran compasivos, quienes trabajan por la paz, quienes no se dejan

Felices quienes se muestran compasivos, quienes trabajan por la paz, quienes no se dejan esclavizar por el dinero, quienes son perseguidos por luchar por la justicia, quienes se alegran con las alegrías de los otros y lloran con un corazón de carne ante los sufrimientos de los demás.

Felices quienes han encontrado en Jesús que la vida tiene sentido, que hay que

Felices quienes han encontrado en Jesús que la vida tiene sentido, que hay que vencer cada día a la muerte que nos rodea, que estamos llamados a más vida, a una vida profunda, a la resurrección de nuestra propia vida, ya aquí en la tierra, como germen de la vida eterna.

Felices quienes han descubierto en Jesús el camino para su más plena realización humana,

Felices quienes han descubierto en Jesús el camino para su más plena realización humana, personal, espiritual, en comunión y respeto hacia todas las culturas, ideas y religiones de la humanidad. Felices aquellos para quienes los valores de Jesús representan los mejores sentimientos, que pueden dar auténtico sentido a sus existencias. Felices aquellos en quienes Jesús ha despertado el manantial de la insatisfacción, para seguir buscando incansablemente la verdad profunda del ser humano. Felices quienes se han dejado impregnar por la Buen Noticia de Jesús, el deseo del Reino de Dios, es decir, la construcción de una sociedad que no esté basada en el dinero, en el poder, en el dominio de unos sobre otros, sino en la igualdad y la fraternidad. Felices quienes experimentan, como Jesús, la cercanía, la presencia y la íntima certeza de un “Dios todo bondad” que nos fortalece, anima, acompaña en el sendero de la vida. Felices quienes se comprometen, como hizo Jesús, en curar, aliviar, liberar, integrar y dar valor a cada persona con la que nos encontramos, especialmente con las más marginadas y humilladas, a cuyo encuentro debemos salir. Felices quienes se muestran compasivos, quienes trabajan por la paz, quienes no se dejan esclavizar por el dinero, quienes son perseguidos por luchar por la justicia, quienes se alegran con las alegrías de los otros y lloran con un corazón de carne ante los sufrimientos de los demás. Felices quienes han encontrado en Jesús que la vida tiene sentido, que hay que vencer cada día a la muerte que nos rodea, que estamos llamados a más vida, a una vida profunda, a la resurrección de nuestra propia vida, ya aquí en la tierra, como germen de la vida eterna. Miguel Ángel Mesa