MSICA Y CANTO EN LA LITURGIA Natalia Cceres

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MÚSICA Y CANTO EN LA LITURGIA Natalia Cáceres & Sebastián Campos

MÚSICA Y CANTO EN LA LITURGIA Natalia Cáceres & Sebastián Campos

TRAMPAS DE AMOR… Oseas 11, 3 -4 Nuestros instrumentos son oportunidades que Dios nos

TRAMPAS DE AMOR… Oseas 11, 3 -4 Nuestros instrumentos son oportunidades que Dios nos ha dado para crear un ambiente en que Él pueda reinar, tomemos ventaja de esto, alegrémonos, regocijémonos de que podemos hacer música.

Mirada de la Música en la liturgia En el contexto del Año de la

Mirada de la Música en la liturgia En el contexto del Año de la Fe En el contexto del 50º aniversario del Concilio Vaticano II En el contexto del 20º aniversario del Catecismo de la Iglesia En el contexto de una relativización de la fe y de nuestras celebraciones litúrgicas En el contexto de un vacío doctrinal al

CONSTITUCIÓN 
SACROSANCTUM CONCILIUM SOBRE LA SAGRADA LITURGIA

CONSTITUCIÓN 
SACROSANCTUM CONCILIUM SOBRE LA SAGRADA LITURGIA

CONSTITUCIÓN SACROSANCTUM CONCILIUM
 SOBRE LA SAGRADA LITURGIA El capítulo VI de la Sacrosanctum Concilium

CONSTITUCIÓN SACROSANCTUM CONCILIUM
 SOBRE LA SAGRADA LITURGIA El capítulo VI de la Sacrosanctum Concilium que trata precisamente el tema de la música sagrada, después nos detendremos en la Instrucción Musicam Sacram, finalmente abordaremos uno por uno los distintos géneros de música que encontramos en el mismo capítulo VI de dicha Constitución del Vaticano II, que son: el canto gregoriano, la polifonía sagrada, el canto popular religioso, la música instrumental litúrgica.

Santos y Papas San Pío X la llamaba: “humilde sierva de la Liturgia”. Pío

Santos y Papas San Pío X la llamaba: “humilde sierva de la Liturgia”. Pío XI: “sierva muy noble de la Liturgia”. Pío XII: “casi compañera de la Liturgia”. Pablo VI: “noble auxilio y hermana de Concilio Vaticano II Repitiendo y aumentando aquellos nobles juicios, la proclama “parte necesaria e integral de la Liturgia” y afirma su eficacia “para la gloria de Dios y la santificación de los

CAPÍTULO I: PRINCIPIOS GENERALES PARA LA REFORMA Y FOMENTO DE LA SAGRADA LITURGIA III.

CAPÍTULO I: PRINCIPIOS GENERALES PARA LA REFORMA Y FOMENTO DE LA SAGRADA LITURGIA III. REFORMA DE LA SAGRADA LITURGIA Cada cual desempeñe su oficio 28. En las celebraciones litúrgicas, cada cual, ministro o simple fiel, al desempeñar su oficio, hará todo y sólo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acción y las normas litúrgicas. Auténtico ministerio litúrgico 29. Los acólitos, lectores, comentadores y cuantos pertenecen a la Schola Cantorum, desempeñan un auténtico ministerio litúrgico. Ejerzan, por tanto, su oficio con la sincera piedad y orden que convienen a tan gran ministerio y les exige con razón el Pueblo de Dios.

Participación activa de los fieles 30. Para promover la participación activa se fomentarán las

Participación activa de los fieles 30. Para promover la participación activa se fomentarán las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, las antífonas, los cantos y también las acciones o gestos y posturas corporales. Guárdese, además, a su debido tiempo, un silencio sagrado.

CAPÍTULO VI LA MÚSICA SAGRADA 112 habla de la importancia histórica de la Música

CAPÍTULO VI LA MÚSICA SAGRADA 112 habla de la importancia histórica de la Música tanto en las celebraciones liturgicas como en la vida de los fieles, así como también el gran tesoro artístico que se ha desarrollado bajo las alas y la tutela de la Iglesia y la tradición romana.

Canto religioso popular 118. Foméntese con empeño el canto religioso popular, de modo que

Canto religioso popular 118. Foméntese con empeño el canto religioso popular, de modo que en los ejercicios piadosos y sagrados y en las mismas acciones litúrgicas, de acuerdo con las normas y prescripciones de las rúbricas, resuenen las voces de los fieles.

Estima de la tradición musical propia 119. Como en ciertas regiones, principalmente en las

Estima de la tradición musical propia 119. Como en ciertas regiones, principalmente en las misiones, hay pueblos con tradición musical propia que tiene mucha importancia en su vida religiosa y social, dése a esta música la debida estima y el lugar correspondiente no sólo al formar su sentido religioso, sino también al acomodar el culto a su idiosincrasia. Por esta razón, en la formación musical de los misioneros procúrese cuidadosamente que, dentro de lo posible, puedan promover la música tradicional de su pueblo, tanto en las escuelas

Cualidades y misión de los compositores 121. Los compositores verdaderamente cristianos deben sentirse llamados

Cualidades y misión de los compositores 121. Los compositores verdaderamente cristianos deben sentirse llamados a cultivar la música sacra y a acrecentar su tesoro. Compongan obras que presenten las características de verdadera música sacra y que no sólo puedan ser cantadas por las mayores "Scholae cantorum", sino que también estén al alcance de los coros más modestos y fomenten la participación activa de toda la asamblea de los fieles. Los textos destinados al canto sagrado deben estar de acuerdo con la doctrina católica; más aún: deben tomarse principalmente de la Sagrada Escritura y de las fuentes litúrgicas.

Catecismo de la Iglesia Católica

Catecismo de la Iglesia Católica

Canto y música según el catecismo - 1957. El canto y la música cumplen

Canto y música según el catecismo - 1957. El canto y la música cumplen su función de una manera más significativa cuando “están estrechamente vinculados a la acción litúrgica”, según 3 criterios principales: La belleza expresiva de la oración La participación unánime de la asamblea El carácter solemne de la celebración

 1958… Por eso foméntese el con empeño el canto religioso popular, de modo

1958… Por eso foméntese el con empeño el canto religioso popular, de modo que en los ejercicios piadosos y sagrados y en las mismas acciones litúrgicas, conforme a las normas de la Iglesia “resuenen las voces de los fieles”. (SC 118)

INSTRUCCIO N "MUSICAM SACRAM" DE LA SAGRADA CONGREGACIO N DE RITOS Y DEL CONSILIUM

INSTRUCCIO N "MUSICAM SACRAM" DE LA SAGRADA CONGREGACIO N DE RITOS Y DEL CONSILIUM SOBRE LA MU SICA EN LA SAGRADA LITURGIA

Introducción Es de esperar que pastores, mu sicos y fieles acojan con buen espi

Introducción Es de esperar que pastores, mu sicos y fieles acojan con buen espi ritu estas normas y las llevan a la pra ctica, y de esta manera, todos a una, se esfuercen por conseguir el verdadero fin de la mu sica sagrada, «que es la gloria de Dios y la santificacio n de los fieles» . a) Se entiende por mu sica sagrada aquella que, creada para la celebracio n del culto divino, posee las cualidades de santidad y de perfeccio n de formas. b) Con el nombre de mu sica sagrada se designa aqui : el canto gregoriano, la polifoni a sagrada antigua y moderna, en sus distintos ge neros, la mu sica sagrada para o rgano y para otros instrumentos admitidos, y el canto sagrado

Algunas Normas Generales 5. La accio n litu rgica adquiere una forma ma s

Algunas Normas Generales 5. La accio n litu rgica adquiere una forma ma s noble cuando se realiza con canto…. De esta manera, la oracio n adopta una expresio n ma s penetrante… mediante la unio n de las voces, se llega a una ma s profunda unio n de corazones; desde la belleza de lo sagrado, el espi ritu se eleva ma s fa cilmente a lo invisible; en fin, toda la celebracio n prefigura con ma s claridad la liturgia santa de la nueva Jerusale n. Por tanto, los pastores de almas se esforzara n con diligencia por conseguir tal forma de celebracio n.

I. Algunas Normas Generales 8. Siempre que pueda hacerse una seleccio n de personas

I. Algunas Normas Generales 8. Siempre que pueda hacerse una seleccio n de personas para la accio n litu rgica que se celebra con canto, conviene dar preferencia a aquellas que son ma s competentes musicalmente, sobre todo si se trata de acciones litu rgicas ma s solemnes o de aquellas que exigen un canto ma s difi cil o se transmiten por radio o televisio n. Si no se puede hacer esta seleccio n, y el sacerdote o ministro no tiene voz para cantar bien, puede recitar sin canto, pero con voz alta y clara, alguna que otra parte ma s difi cil de las que le corresponden a e l. Pero no se haga esto so lo por comodidad del sacerdote o del ministro.

 9. En la seleccio n del ge nero de mu sica sagrada, tanto

9. En la seleccio n del ge nero de mu sica sagrada, tanto para el grupo de cantores como para el pueblo, se tendra n en cuenta las posibilidades de los que deben cantar. La Iglesia no rechaza en las acciones litu rgicas ningu n ge nero de mu sica sagrada, con tal que responda al espi ritu de la misma accio n litu rgica y a la naturaleza de cada una de sus partes y no impida la debida participacio n activa del pueblo.

II. Los actores de la celebracio n litu rgica Los fieles cumplen su funcio

II. Los actores de la celebracio n litu rgica Los fieles cumplen su funcio n litu rgica mediante la participacio n plena, consciente y activa que requiere la naturaleza de la misma liturgia; esta participacio n es un derecho y una obligacio n para el pueblo cristiano, en virtud de su bautismo. Esta participacio n: a) Debe ser ante todo interior; es decir, que por medio de ella los fieles se unen en espi ritu a lo que pronuncian o escuchan, y cooperan a la divina gracia. b) Pero la participacio n debe ser tambie n exterior; es decir, que la participacio n interior se exprese por medio de los gestos y las actitudes corporales, por medio de las aclamaciones, las respuestas y el canto.

 Se debe educar tambie n a los fieles a unirse interiormente a lo

Se debe educar tambie n a los fieles a unirse interiormente a lo que cantan los ministros o el coro, para que eleven su espi ritu a Dios al escucharles. 16. Nada ma s festivo y ma s grato en las celebraciones sagradas que una asamblea que, toda entera, expresa su fe y su piedad por el canto. Por consiguiente, la participacio n activa de todo el pueblo, expresada por el canto, se promovera diligentemente de la siguiente manera

 a) Incluya, en primer lugar, las aclamaciones, las respuestas al saludo del celebrante

a) Incluya, en primer lugar, las aclamaciones, las respuestas al saludo del celebrante y de los ministros y a las oraciones leta nicas, y adema s las anti fonas y los salmos, y tambie n los versi culos intercalares o estribillo que se repite, asi como los himnos y los ca nticos. b) Por medio de una catequesis y pedagogi a adaptada se llevara gradualmente al pueblo a participar cada vez ma s en los cantos que le corresponden, hasta lograr una plena participacio n.

c) Sin embargo, algunos cantos del pueblo, sobre todo si los fieles no esta

c) Sin embargo, algunos cantos del pueblo, sobre todo si los fieles no esta n au n suficientemente instruidos o si se emplean composiciones musicales a varias voces, podra n confiarse so lo al coro, con tal que no se excluya al pueblo de las otras partes que le corresponden. Pero no se puede aprobar la pra ctica de confiar so lo al grupo de cantores el canto de todo, excluyendo totalmente al pueblo de la participacio n cantada. 17. Se observara tambie n, en su momento, un silencio sagrado.

19. El coro - o «capilla musical» o schola cantorum - merece una atencio

19. El coro - o «capilla musical» o schola cantorum - merece una atencio n especial por el ministerio litu rgico que desempen a. Su funcio n, segu n las normas del Concilio relativas a la renovacio n litu rgica, ha alcanzado una importancia y un peso mayor. A e l le pertenece la justa interpretacio n de las partes que le corresponden y promover la participacio n activa de los fieles en el canto. Por consiguiente: a) Se tendra n un «coro» o «capilla» o schola cantorum y se fomentara con diligencia, sobre todo en las catedrales y las dema s iglesias mayores, en los seminarios y las casas de estudio de religiosos. b) Es igualmente oportuno establecer tales coros, incluso modestos, en las iglesias pequen as.

21. Procu rese, sobre todo alli donde no haya posibilidad de formar ni siquiera

21. Procu rese, sobre todo alli donde no haya posibilidad de formar ni siquiera un coro pequen o, que haya al menos uno o dos cantores bien formados que puedan ejecutar algunos cantos ma s sencillos con participacio n del pueblo y dirigir y sostener oportunamente a los mismos fieles.

Donde debe ir el coro? 23. Los cantores, teniendo en cuenta las disposiciones de

Donde debe ir el coro? 23. Los cantores, teniendo en cuenta las disposiciones de la iglesia, situ ense de tal manera que: a) Aparezca claramente su funcio n; a saber: que forman parte de la asamblea de los fieles y realizan una funcio n peculiar. b) La realizacio n de su ministerio litu rgico resulte ma s fa cil. c) A cada uno de sus miembros le resulte asequible la participacio n plena en la misa; es decir, la participacio n sacramental.

III. El canto en la celebracio n de la Misa 29. Pertenecen al primer

III. El canto en la celebracio n de la Misa 29. Pertenecen al primer grado (que no es necesario cantarlo) a) En los ritos de entrada: - El saludo del sacerdote con la respuesta del pueblo - La oración colecta b) En la liturgia de la Palabra: - Las aclamaciones al Evangelio

c) En la liturgia eucarística: - La oración sobre las ofrendas - El prefacio

c) En la liturgia eucarística: - La oración sobre las ofrendas - El prefacio con su dialogo y el Sanctus - La doxología final del canon - La oración del Señor – Padrenuestro – - La Pax Domini - La oración después de la comunión - Las formulas de despedida

30. Pertenecen al Segundo grado: a) Kyrie, Gloria, Agnus Dei b) El Credo c)

30. Pertenecen al Segundo grado: a) Kyrie, Gloria, Agnus Dei b) El Credo c) La oración de los fieles 31) Pertenecen al tercer grado: a) Los cantos procesionales de entrada y de comunión b) El canto después de la lectura o la espístola c) el Alleluia antes del Evangelio d) El canto de ofertorio e) Las lecturas de la Sagrada Escritura, a no

V. La mu sica en la celebracio n de los sacramentos y sacramentales, en

V. La mu sica en la celebracio n de los sacramentos y sacramentales, en acciones peculiares del an o litu rgico, en las sagradas celebraciones de la Palabra de Dios y en los ejercicios piadosos y sagrados 43. En la medida de lo posible, se celebrara n con canto los sacramentos y sacramentales que tienen una particular importancia en la vida de toda la comunidad parroquial, como son las confirmaciones, las ordenaciones, los matrimonios, las consagraciones de iglesias o de altares, los funerales, etc.

 Esta solemnidad de los ritos permitira su mayor eficacia pastoral. Sin embargo, se

Esta solemnidad de los ritos permitira su mayor eficacia pastoral. Sin embargo, se cuidara especialmente de que, a ti tulo de solemnidad, no se introduzca en la celebracio n nada que sea puramente profano o poco compatible con el culto divino; esto se aplica, sobre todo, a la celebracio n de los matrimonios. Directorio de Pastoral Sacramental, Diócesis San José de Temuco Matrimonio IV. Celebración 34. Téngase muy en cuenta las exigencias respecto a la música y al canto que se debe utilizar en la liturgia. No corresponde la interpretación de temas populares profanos, ni de otros requerimientos similares (Cf Sacramentun

VII. La preparacio n de melodi as para los textos elaborados en lengua verna

VII. La preparacio n de melodi as para los textos elaborados en lengua verna cula 57. Las nuevas melodi as destinadas al sacerdote y a los ministros han de ser aprobadas por la autoridad territorial competente. 60. Las nuevas melodi as que se han de componer para los textos en lengua verna cula necesitan evidentemente de la experiencia para llegar a una suficiente madurez y perfeccio n. No obstante, se debe evitar que, bajo el pretexto de experimento, se realicen en las iglesias cosas que desdigan de la santidad del lugar, la dignidad de la accio n litu rgica y la piedad de los fieles.

VIII. La mu sica sagrada instrumental 62. En el culto divino se pueden admitir

VIII. La mu sica sagrada instrumental 62. En el culto divino se pueden admitir otros instrumentos, a juicio y con el consentimiento de la autoridad eclesia stica territorial competente, siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado, convengan a la dignidad del templo y contribuyan realmente a la edificacio n de los fieles» . 67. Es muy de desear que los organistas y dema s instrumentistas no sean solamente expertos en el instrumento que se les ha confiado sino que deben conocer y penetrarse i ntimamente del espi ritu de la liturgia, para que los que ejercen este oficio, incluso desde hace tiempo, enriquezcan la celebracio n segu n la verdadera naturaleza de cada uno de sus elementos, y favorezcan la participacio n de los fieles