La sexualidad Humana Es evidente que uno de











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La sexualidad Humana Es evidente que uno de los primeros aspectos que descubrimos en una persona es su condición de mujer o varón. Esta condición dota a las personas de unas características que las diferencian y que se muestran en aspectos externos o fisiológicos y en aspectos internos o psicológicos, que afectan a la manera de ser, de actuar, de pensar… Las diferencias externas y fisiológicas aparecen en torno a los llamados caracteres sexuales primarios y secundarios, a los cuales, a la mirada cristiana, son hermosos regalos de Dios vistas a la mutua complementariedad entre varones y mujeres.
a) Los caracteres sexuales primarios son los órganos sexuales propios de cada sexo, también llamados genitales. Aparecen a los pocos meses de gestación. Por eso, gracias a los adelantos tecnológicos, se puede saber antes del nacimiento si el feto es niña o niño. b) Los caracteres sexuales secundarios afectan al cuerpo en general y señalan otras diferencias anatómicas entre ambos sexos: la forma del cuerpo, el desarrollo del esqueleto o los músculos, el tono de la voz…
Sexualidad y genitalidad Pero entre hombre y mujer hay otras diferencias que a veces no se tienen demasiado en cuenta. Son las diferencias psicológicas. Nos referimos a la manera de ser, de pensar, de sentir, de amar… Cuando se habla de sexualidad humana se hace referencia a todas estas características propias del varón y la mujer. Por eso, la sexualidad masculina o femenina abarca mucho más que únicamente lo referente a los órganos sexuales o genitales.
Esto quiere decir que la sexualidad humana no es una realidad limitada a una parte de nuestro cuerpo, sino que todo en él es varón o mujer. Pienso, siento, actúo, amo …como varón o como mujer. En otras palabras, la sexualidad es todo el ser, sea masculino o femenino. De este hecho deriva la distinción entre sexualidad y genitalidad. Esta última es una parte de aquélla. Nadie puede renunciar a su sexualidad, pues dejaría de ser varón o mujer, pero si se puede prescindir de la actividad genital absteniéndose de mantener relaciones sexuales. Es el caso de las personas que eligen libremente el celibato, como los religiosos , las religiosas y los presbíteros
Embarazo adolescente El último censo nacional del año 2002 indica que el 12, 3% de las jóvenes entre 15 y 19 años declara tener hijos, es decir, ese segmento de mujeres, que alcanza a 77. 291, se encuentra experimentando biográfica y socialmente la condición de maternidad adolescente. Hay que mencionar, además, que cada año nacen más de 38 mil hijos o hijas de madres de menos de 19 años o menos. En Chile, cada año, 49 adolescentes entre 1000 se convierten en madres. De ese total, un 57 % desertó en los primeros años de estudio, o bien, solo ha completado su educación básica. Es deseable que una sociedad madura plantee a los jóvenes el retraso en el inicio de la actividad sexual, no solo por una cuestión moral o religiosa, sino porque en esta etapa de sus vidas no han alcanzado aún el grado de madurez psicológica que les permita asumir con responsabilidad toda su sexualidad, que es mucho más que la genitalidad, para la cual pueden estar maduros físicamente. Esto, además de los riegos a que se exponen los adolescentes, como contraer enfermedades de transmisión sexual , entre otras el sida.
Diferentes pero complementarios La mujer y el varón son diferentes, pero ello no quiere decir que uno de los dos sea superior al otro. Ambos son iguales en dignidad y derechos. Con frecuencia se discute sobre machismo y feminismo, es decir, exagera el valor o dones de la mujer, a costa de despreciar las características de los varones. Ciertamente, hasta hace poco la mujer no tenía las mismas oportunidades que el varón para realizar determinadas funciones y cargos sociales, que eran desempeñados por hombres en su mayoría. Hoy, afortunadamente, esta situación va desapareciendo progresivamente. Cualquiera sea el caso, no se puede apreciar la belleza de uno correctamente si se desprecia la del otro: • No se puede valorar el ser varón, si no es apreciado lo bello que es ser mujer. • No se puede valorar el ser mujer, si no es apreciado lo bello que es ser varón.
Estas dos maneras de ser persona ( varón y mujer) se complementan entre sí. Cada uno enriquece al otro con unas características que éste no posee, y le ayuda a ser más humano y, juntos constituyen una sociedad más armónica. Esta complementación se vive, sobre todo, en la vida de pareja y de matrimonio, pero también en la relación de amistad con personas de otro sexo. Si entre varón y mujer hay una relación sincera, la diferencia sexual ayuda a crecer.
Cristo, hombre perfecto Los jóvenes quieren y necesitan crecer como personas. Pero no de cualquier manera. Ellos desean no solamente “ser alguien en la vida”, sino desarrollar al máximo todas las potencialidades que Dios Creador les ha regalado. Para asegurar un crecimiento que valga la pena, el Señor Jesús se propone a sí mismo como modelo y camino y nos invita a seguirlo. Esto porque: • Él es el hombre nuevo, perfecto, completo, • Es el hombre más hombre de todos los hombres. • Es “Hombre” que le revela a los hombres lo que están llamados a ser. San Pablo lo presenta como el ideal más elevado y nos invita a crecer según su estatura, es decir, a ser como Él. Este crecimiento e posible cuando aprendemos a pensar, a sentir, a actuar, a vivir y hasta a morir como Él.
Orientaciones para crecer de verdad Crecer como personas integras, siguiendo el modelo de Jesús, supone asumir el itinerario que nos dejó en las llamadas bienaventuranzas ( Mt 5, 3 -16 ). Ellas nos presentan un camino para transitar hacia la perfección. Te invitamos a leer y reflexionar esta adaptación juvenil de las bienaventuranzas.
1. Dichosos los jóvenes… que tienen claro que las personas no son cosas y defienden la justicia, la libertad y la verdad… Porque serán capaces de salir de sí mismos. 2. Dichosos los jóvenes… que creen y defienden el amor… porque encontrarán razones para vivir. 3. Dichosos los jóvenes que son generosos para compartir sus cualidades y capacidades con los demás… porque han elegido el mejor camino para ser felices. 4. Dichosos los jóvenes que ayudan a crear un clima propicio para hablar en confianza y respeto… porque ellos serán sembradores de la alegría. 5. Dichosos los jóvenes que dan testimonio de fraternidad en un mundo agresivo y violento… porque en ellos se hace presente Jesús, el hermano de todos.
6. Dichosos los jóvenes que luchan por un mundo mejor… porque ellos se sentirán más humanos. 7. Dichosos los jóvenes que luchan por salir del círculo de la pobreza… porque ellos marcarán un camino para que lo sigan sus compañeros. 8. Dichosos los jóvenes que buscan crecer en todos los aspectos de su personalidad… porque ellos lograrán la armonía y fuerza interior. 9. Dichosos los jóvenes que asumen su sexualidad con valentía y dignidad… porque en ellos se manifiesta el rostro de Jesús. 10. Dichosos los jóvenes que ocupan sus facultades para hacer el bien… porque serán reconocidos como cristianos ejemplares.