�Juan 1: 11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. � 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; � 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
I. - Hay que nacer de nuevo
�Juan 3: 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
II. - Cómo se nace de nuevo
�Juan 3: 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. � 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
III. - Tenemos un Padre amoroso
�Salmos 103: 13 Como un padre se compadece de sus hijos, así se compadece el SEÑOR de los que le temen. (LBLA)
�Salmos 103: 8 Compasivo y clemente es el SEÑOR, lento para la ira y grande en misericordia. (LBLA)
IV. - Dios vino a restaurar nuestras vidas
�Salmos 27: 10 Porque aunque mi padre y mi madre me hayan abandonado, el SEÑOR me recogerá.
�Joel 2: 25 Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.
Para finalizar
�Malaquías 4: 6 El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres…