El Sacerdotalismo Medieval LUIS CARLOS BARRIOS BUENO LA
El Sacerdotalismo Medieval LUIS CARLOS BARRIOS BUENO
LA REVOLUCIÓN CRISTIANA
Los caracteres de la revolución cristiana La importancia del mensaje evangélico es incomparable, bien sea que nos atengamos al plano histórico y veamos en él una revolución, o bien que consideremos el Evangelio como si tuviese un carácter divino y veamos en él una revelación.
Una opinión errónea, abandonada hoy, es de hacer de Jesús un reformador o un revolucionario temporal. La revolución cristiana se caracteriza por una modificación radical del concepto de divinidad. El cristianismo viene a afirmar la trascendencia divina, mientras el paganismo era un naturalismo. Dios se sitúa fuera de la naturaleza visible y por encima de ella. A una mitología sustituye una metafísica.
El verbo encarnado: «Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» La revolución cristiana no engendra una ruptura total con el mundo antiguo.
Los elementos de continuidad Existen numerosos elementos de continuidad entre el mundo pagano y cristiano. Los autores cristianos ven en la historia factores favorables o necesarios para el advenimiento del cristianismo. Por ejemplo: Creerán habitualmente que la unificación mundo conocido bajo la dominación romana indispensable para facilitar la expansión mensaje evangélico, para permitir comunicación a los gentiles. del era del su
La enseñanza cristiana utiliza en el plano filosófico el pensamiento antiguo. BENOZZO GOZZOLI: Representará a Santo Tomás de Aquino rodeado por Aristóteles y Platón, sus precursores. Benozzo Gozzoli. El triunfo de Santo Tomás sobre la herejía
En el campo de la vida pública, las instituciones existentes subsistirán y como pronto veremos, el cristianismo naciente no las atacará en absoluto.
Los elementos de ruptura No sólo hay continuidad con la revolución cristiana, sino también hay ruptura. Los gérmenes implantados en la antigüedad resultan escasos en relación a los frutos del cristianismo. El antiguo deber de Justicia, tal como aparece en Cicerón y que Roma ha elogiado, va a ser sobrepasado por el nuevo deber de Caridad que lo transfigurará. El cristianismo hace un llamado al amor.
Para explicar las concepciones de derecho y justicia desarrolladas por los antiguos, el cristianismo recurre a una moral trascendente, ligada a la existencia de un Dios único, poder supremo, eternamente viviente y activo.
El aporte Judío La idea de un Dios único existía en la antigüedad, pero no en la era grecolatina. El LIBRO por excelencia, no se ocupa de cuestiones políticas más que de una manera accesoria, en su vinculación con las relaciones religiosas que son lo esencial. El aporte hebraico es importante no por las instituciones, sino por lo que concierte a la naturaleza de la autoridad.
El aporte Judío El pueblo de Israel es monoteísta. Dios mismo conduce personalmente a su pueblo. El régimen político resultante es el de una sociedad sin constitución política. Moisés realiza una organización social sometida directa y únicamente a la soberanía de una ley religiosa y civil. Está consagrada por un contrato solemne entre el pueblo y la divinidad.
Luego, el pueblo judío es gobernado por jueces, situacion cercana a la anarquía, en la que existe una confederación débil entre las tribus de Israel. Entonces los israelitas reclaman un Rey. La monarquía desprovista, como el régimen precedente, de instituciones firmes, siguiendo la pendiente habitual debenera en despotismo. Se encuentran dos corrientes (Biblia), una hostil y otra favorable a la monarquía. Su concepción del poder gira en torno a la: teocracia. Su aporte institucional al mundo moderno es, puramente negativo.
La primacía de la persona humana La determinación de los límites de los derechos del Estado es cosa esencial para el cristianismo. El ciudadano ahora reviste un valor absoluto, antes sólo era una parte del todo. Así nace una nueva parte del Derecho que concierte a las relaciones del Estado con los individuos o las colectividades.
La revolución Cristiana y el Derecho Constitucional La revolución cristiana cambia el sentido de las preocupaciones políticas. De las preocupaciones constitucionales, de determinar el mejor régimen, se encamina en otro rumbo. Para el cristiano, la existencia temporal no es más que preparación y encaminamiento. Lo que afecta a esta vida, es secundario. Así ocurre con la organización política.
La revolución Cristiana y el Derecho Constitucional Para algunos sólo aporta indiferencia a las instituciones políticas, esta no es la respuesta de la historia de las ideas. Aportes constitucionales del cristianismo: La idea de unidad humana, reflejo de la unidad divina. El conjunto de los humanos forma un todo moralmente coherente y orgánicamente institucionalizable. La idea de dualidad de lo espiritual y de lo temporal, no solo como principio de vida personal sino como principio de organización colectiva.
La revolución Cristiana y el Derecho Constitucional Habrá que distinguir dos sociedades: 1. una política y 2. otra eclesiástica. Las así llamadas son estructuras constitucionales nuevas. También se plantean 3 problemas: - El problema de la humanidad - El problema de la dualidad político – eclesiástica - El problema de la conciliación de estos dos puntos de vista aparentemente contradictorios
La noción de humanidad (P. 1) No está ausente en la antigüedad, pero aparece incompleta y desempeña un papel secundario. Para Aristóteles la unidad es la ciudad (Zoon Politikon o Anthropos). Concibió una federación de ciudades griegas. La unidad en los romanos es la unidad de conquista: someter al mundo mediterráneo y quitar a los bárbaros lo que es necesario para la protección del imperio. La ley de las XII tabla proclama que existe una autoridad eterna. Ante una jerarquía terrestre, le corresponde una jerarquía celeste. NO HAY IGUALDAD JURÍDICA, NI IGUALDAD ESPIRITUAL.
El cristianismo no admite ninguna diferencia de naturaleza entre los hombres. «Hay muchos miembros, pero forman todos ellos un solo cuerpo» (Cor. 12: 12) El principio de esta unión es Dios. El poder vendrá de Dios y estará hecho a imagen de Dios. (gobernantes)
Ya no se habla de humanidad en un sentido excluyente. No contempla ya la naturaleza común del animal humano, sino la naturaleza común de las personas concebida en su nueva dignidad como consecuencia de la Redención. La palabra «Humanidad» designará una entidad propia, la constituida por todas las generaciones y todas las razas, por los hombres de todos los tiempos. San Jerónimo: «La humanidad está sometida a la divinidad y por ‘humanidad’ yo no entiendo la dulzura ni la clemencia sino todo el género humano»
La dualidad político-eclesiástica El cristianismo al crear la noción de humanidad reúne todo en Dios, su fundador y sus discípulos inmediatos en seguida delimitaron lo que provenía directamente de Dios y lo quedaba abandonado a las contingencias humanas. La distinción entre el campo político y el campo eclesiástico es la base de todo el Derecho Público moderno. El Derecho público interno toma forma al distinguir las cosas referentes a César y las pertenecientes a Dios.
En la antigüedad el poder es en esencia ilimitado, incluso en democracia. No importa la forma del Estado, siempre es totalitario La existencia del todo es anterior y superior a la de las partes (Aristóteles) Mateo 22: 21 Su reino no es de este mundo
Se respeta el poder civil, pero a su lado se instituye una Iglesia que en el plano intermedio de la humanidad es la trasposición del poder originario de Dios. Ahora hay dos sociedades, una con un jefe, con una constitución con obligaciones y eventualmente sanciones. «Todo aquello que esté unido o desunido en la tierra, estará igualmente unido o desunido en el cielo» Hay división entre dos sistemas de vida y entre dos poderes. Temporal - intemporal
La armonía de las dos sociedades Nacen dos instituciones: una política y otra eclesiástica, o en el sentido etimológico de los términos: laica y sacerdotal. El individuo se encuentra liberado espiritualmente del Estado, pero por otro lado se ve en el plano religioso, integrado en otra sociedad invisible y visible a la vez. Será atraído simultáneamente por dos organizaciones opuestas: una política y otra religiosa.
El estado antiguo según la imagen que de él se hacen en el siglo XX los escritores fascistas es poliédrico.
LOS APÓSTOLES Y LOS PADRES DE SAN PABLO A SAN AMBROSIO
La doctrina Pauliana Al inicio de la predicación evangélica no ser había hablado de la noción de humanidad ni de la dualidad de los poderes. El primer pjuento de la enseñanza evangélica, “Dad al César” adquiere toda su importancia. Se recalca la importancia de la obediencia al poder establecido.
LA CIUDAD DE DIOS: SAN AGUSTÍN
Agustín, retórico y obispo Ambrosio es el padre espiritual de Agustín
SANTO TOMÁS DE AQUINO
Origen del poder en T. A. La sociedad es una exigencia de la naturaleza del hombre, ser moral, razonable, religioso, social Para vivir en sociedad se necesita una autoridad superior que ordene a cada miembro con vistas al bien común. Así pues, la autoridad es una exigencia de la naturaleza, porque el fin no se puede alcanzar sin el medio.
Pero las exigencias de la naturaleza proceden de Dios, que es su autor La actividad es una exigencia de la naturaleza Luego, la autoridad procede de Dios.
La comunidad misma es necesariamente el primer sujeto del poder. Debe transmitirlo a una o varias personas determinadas por un tiempo limitado e incluso preferentemente por un periodo indefinido. Asume la clasificación de formas de gobierno de Aristóteles. Acentúa la separación al dividirlos según su caracgter moral, los que actúan rectamente y los que actúan injustamente. Descarta las desviaciones.
Se diferencia el poder político y el poder despótico El poder real, es su tercera división. Saca de su corazón la inspiración de sus actos e imita así a la divina providencia.
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